HACIA LA INVALIDACIÓN
DE VILLANUEVA DE LOS INFANTES COMO “EL LUGAR DE LA MANCHA” DE CUYO NOMBRE NO
QUISO ACORDARSE CERVANTES:
Desde que en
2005 apareció el primer libro “El Lugar
de la Mancha es….el Quijote como un sistema de distancias/tiempos·”, UCM,
2005, no hemos dejado de solicitar por todos los medios posibles críticas
fundamentadas que invalidasen el descubrimiento que acabábamos de presentar.
Sencillamente porque sabíamos que su validez iba a depender de los filtros académicos
a los que debe someterse todo trabajo
científico.
Afortunadamente,
no han dejado de aparecer opiniones y publicaciones diversas que critican que
Villanueva de los Infantes sea el ”lugar de la Mancha” de cuyo nombre no quiso
acordarse Cervantes. Y esa actitud crítica no solo es buena, sino que representa
la base del progreso y hay que mantenerla a toda costa, si bien bajo una
condición ineludible: el lenguaje y el método. Porque si no se utilizan los
instrumentos comunmente avalados por la ciencia y la ética profesional, el
diálogo serio no es posible, ni por lo tanto avanzar en el conocimiento. Instrumentos
que solo los proporciona el método científico, es decir, el de la
aceptación/rechazo de las hipótesis de trabajo previas; el de las definiciones
operacionales y medibles de los conceptos o variables, el de su interrelación
sistémica para conformar una teoría congruente y el de su correspondiente verificabilidad
o refutación.
Pero al lado de
lo positivo que encierra toda crítica, aparecen en este caso tal cantidad de
opiniones infundadas (Internet lo admite todo) que más bien parecen pensadas
para autoinvalidarse así mismas, y de hecho es lo que sucede cuando se
confrontan unas con otras. Porque en todas ellas los instrumentos científicos
suelen brillar por su ausencia, y donde aparecerían tres grupos de estudiosos
con sus respectivos enfoques que podrían llamarse: “indiferente”, “destructivista” y “localista”.
El primer grupo de
estudiosos se entusiasma tanto con la calidad literaria del Quijote en todas
sus dimensiones, que pasa por alto o considera irrelevante localizar el pueblo
de donde partieron en la novela don Quijote y Sancho Panza. Y cuando se anuncia
el descubrimiento simplemente esperan prudentemente acontecimientos sobre su
confirmación o refutación. No son críticos, son escépticos, y aquí se
encuadrarían la mayoría de los profesionales más serios y acreditados del
cervantismo.
El segundo
grupo, se caracteriza más por su afición
al Quijote que por su profesionalidad y
formación científica, y se limita a
contemplar solo los aspectos ficticios, irónicos, paródicos y contradictorios
del Quijote para sostener que no es posible determinar el ”lugar de la Mancha”
en el Quijote. Cómoda posición que les evita tener que enfrentarse al Quijote
en su complejidad sistémica, y terminan por un intento de destruir el conocimiento
alcanzado pero sin aportar creatividad. Intentan ignorar que criticar es fácil,
y que lo difícil es plantear una alternativa en positivo como correspondería hacer
en este caso concreto, ya que el “lugar de la Mancha” existe en la novela en tanto que hecho literario verificable (subrayado). Criticar a Villanueva de los
Infantes por tanto, sin poner otro pueblo en su lugar, es algo que va contra lo
escrito en el Quijote y contra la voluntad expresa de Cervantes, lo que vendría
a significar en cierto modo un pecado de lesa intelectualidad.
El tercer grupo,
compuesto casi exclusivamente por aficionados al Quijote, practica el enfoque localista mediante el cual algunos estudiosos
están empeñados en demostrar que el pueblo de don Quijote es “su pueblo”, lógicamente
un pueblo casi siempre situado en la región manchega. Estas publicaciones localistas suelen seguir
el mismo patrón: a) localizan los factores que favorecen a su pueblo; b)
desprecian las que no le favorecen; y c) se dirigen a la autoridad o institución
local adecuada pidiendo urgentemente su publicación por el interés turístico
del tema; y todo ello sin pasar por el más mínimo filtro académico. El
resultado es un guirigay de opiniones en favor y en contra de unos pueblos
sobre otros, que en nada prestigian el nivel cultural y científico de la Mancha.
Justo es decir que,
desgraciadamente, me encuentro inmerso en esta última posición localista, ya
que durante las investigaciones del equipo UCM en 2004, me encontré con la
sorpresa de que el pueblo buscado coincidía finalmente con el mío, ¡vaya por Dios!, dando lugar a las
correspondientes dudas de si seguir o no, y a un enfrentamiento íntimo entre el
interés científico, irrenunciable en lo vocacional, y un interés localista que también
resultaba insalvable. Pero había que salir de ese “impass” adoptando una
decisión que espero sea comprendida, la cual pasa por tomar una decisión que
parece poco común: aquella que consiste en llamar constantemente a los colegas
para que se invalide la teoría de
Villanueva de los Infantes como el “lugar de la Mancha”, aunque siempre
ateniéndose a los principios más estrictos del método científico. En tanto que
profesional de la ciencia durante cinco décadas, estoy empeñado justamente en
lo contrario de lo que persiguen los “localistas”: conseguir invalidar, refutar
o falsar mi/nuestra propia teoría. Sonará raro, pero mi ética profesional no
permite otra cosa.
¿Como hacer totalmente
creíble esta llamada, tan impropia de los localistas?. Me temo que no esté
ausente la vanidad. Porque, como he dejado escrito ya varias veces, me
encuentro en la tesitura de:
a) que me confundan
con un autor localista más, etiqueta que suelo despreciar y en todo caso me resulta muy poco apetecible, o
bien,
b) pasar a la
historia (grande o pequeña) como, quizás el único científico, que luchó y consiguió,
que su propia teoría quedara invalidada en aras de la ciencia y el conocimiento.
Este sería para mí el colofón de mi carrera profesional.
Que nadie dude,
pues, que esta fue siempre la opción no solo mía, sino de todo el equipo que
coordinábamos Fernández Nieto y yo, y de ahí nuestras repetidas llamadas para
que la teoría (o mera hipótesis si se prefiere) que sostiene que Villanueva de
los Infantes es el “lugar de la Mancha”, sea académicamente refutada.
Lo que sucede es
que se prevé que va a resultar extremadamente difícil lograr esta invalidación,
lo que a nivel personal me privaría de la esperada gloria de alcanzar esa especie
de cima científica. Y de ahí mi agradecimiento de antemano a todos los críticos,
de ahí el caso insólito de incluso introducir sus críticas (sin modificar una
coma) en nuestras publicaciones, y de ahí mi continua llamada hacia la
invalidación de la teoría de Villanueva de los Infantes.
Presento, pues, a continuación tres argumentos, con el doble
objetivo siguiente: por un lado, no puedo dejar de demostrar la validez de la
teoría de Villanueva de los Infantes (hasta la fecha); y por otro, la presento
desglosada en sus puntos más básicos precisamente para facilitar a los críticos
la refutación esperada. Los tres argumentos son:
1.
Tres hechos literarios descritos en el Quijote,
que demuestran la imposibilidad de que un pueblo situado al norte del Campo de
Montiel sea el lugar de donde salieron los personajes literarios de don Quijote
y Sancho Panza.
2.
A continuación, los dieciséis hechos literarios
verificables que cimientan que Villanueva de los Infantes es el lugar de la
Mancha en el Quijote.
3.
Finalmente, la propuesta que se envió a los
alcaldes manchegos para someter a revisión científica todos los trabajos
publicados sobre el Lugar de la Mancha, propuesta que no fue aceptada. Cabría
preguntarse por qué razones.
¿Qué fin
persigue esta modesta publicación lo más aligerada posible de datos y
referencias, y limitada ahora a estos
tres argumentos?. Sencillamente porque la gente la pide, porque están cansados
de que unos y otros les digan que lo de Villanueva de los Infantes es un
montaje sin disponer de los argumentos adecuados para responder. Espero que
ahora los tengan, y si se los rebaten con validez científica, mejor aún. Mi
agradecimiento personal será entonces infinito.
ARGUMENTO 1
Dado que han
aparecido diversos trabajos de autores localistas que sostienen que ciertos pueblos (Miguel Esteban, Alcázar de San Juan,
Puebla de Almoradiel, Quero, Mota del Cuervo, y otros) son el “lugar de la
Mancha” de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes, bastará señalar en principio
que ninguno de ellos puede serlo por las tres circunstancias siguientes:
Primera, No están en el Campo de Montiel, tal como estaba
definido en los tiempos de Cervantes y según consta en las Relaciones Topográficas
de Felipe II en 1577 (ver J.Campos, “El
Campo de Montiel en el tiempo de Cervantes”, Anales Cervantinos, XXXV, 1999).
Cualquier mapa publicado con posterioridad ampliando el Campo de Montiel (Tomás
López, Vicente de los Rios, …son posteriores. (para una historia completa de
los mapas cervantinos ver M. Fernández Nieto, en Parra Luna, F.y Fernández
Nieto, M. “El enigma resuelto del
Quijote”, Univ. de Alcalá, 2009.
Segunda, cuando se trazan las tres circunferencias con
radios iguales a las distancias estimadas entre Puerto Lápice, Sierra Morena
(punto de penitencia) y El Toboso respecto al lugar de la Mancha, por el
momento cualquiera que este sea, la confluencia de las tres cae
indefectiblemente en el centro geográfico del Campo de Montiel, muy cerca de
Villanueva de los infantes, resolviendo así cualquier duda que pudiera surgir
sobre la extensión y límites de dicho Campo, y confirmando, ahora con medidas
precisas, las cinco menciones de Cervantes en la novela. Y
Tercera, cuando desde las proximidades de Sierra Morena
(Venta del manteo de Sancho) han de dirigirse a Cartagena, y según el cura han
de pasar por el pueblo de don Quijote, este nunca podría estar por encima del
paralelo imaginario que formaría el camino Ciudad Real, Almagro, Valdepeñas,
Villanueva de los Infantes, Alcaraz, Hellín…., en uno de cuyos puntos
(Villanueva de los Infantes) coincide las dos circunferencias trazadas desde
Puerto Lápice y el punto de penitencia en Sierra Morena. Luego sería absurdo
subir geográficamente hasta cualquier pueblo situado al norte de dicho paralelo
para luego tener que descender de nuevo. Y si se tratara de considerar un
pueblo situado geográficamente por debajo de dicho paralelo, tampoco podría ser
puesto que no coincidiría con el punto donde confluyen las dos circunferencias.
Resulta uno de los hechos más determinantes desde la perspectiva geográfica
para determinar el “lugar de la Mancha”.
Estas tres
circunstancias, consideradas como hechos literarios verificables con el texto
de la novela en la mano, resultarían suficientes para invalidar definitivamente
cualquiera de los pueblos situados al norte del Campo de Montiel que pretenden
ser el “lugar de la Mancha”.
ARGUMENTO 2
LOS DIECISEIS HECHOS LITERARIOS VERIFICABLES QUE CIMIENTAN
QUE VILLANUEVA DE LOS INFANTES ES EL LUGAR DE LA MANCHA EN EL QUIJOTE
Comencemos por las
consecuencias. Durante cuatro siglos se ha venido pensando que el “lugar”
literario de donde salieron los personajes don Quijote y Sancho Panza, era una
pequeña aldea, con un solo cura y muy cerca del Toboso. Se pensaba, además, que
en el Quijote no existía una estructura geográfica pensada de antemano, sino
que era fruto de una improvisación genial de Cervantes cuyo fin principal era
ridiculizar los libros de caballería de una manera jocosa y divertida. Y se
daba por supuesto que la maraña de contradicciones, errores y lapsus presentes
en la novela hacían quimérico determinar, no ya cual era ese “lugar”, sino
obtener las debidas correspondencias explicativas entre cultura local y
personajes. Se constataba, además, que en el relato prevalecían lo cómico, lo
paródico, lo ficticio y lo fantástico, y que poco o nada tenía que ver con una
realidad tan prosaica como localizar esa humilde aldea que solo se entreveía
como ficción literaria y no como una cosa real. Añadiéndose por si fuera poco,
que uno de los encantos de la novela era precisamente el misterio que suponía
no conocer el tan concitado lugar de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes,
por lo que ni siquiera resultaba interesante indagar en el misterio.
Pero todos estos
supuestos se estarían viniendo abajo como un castillo de naipes.
Porque frente al
viejo conformismo con estos supuestos, aparecen nuevos datos que dejan ver una
nueva complejidad, si bien y como sostiene Jean Canavaggio, para determinar el
“lugar de la Mancha”
no es suficiente con aplicar criterios geográficos o históricos, sino que es
preciso atender a las experiencias acaecidas en otros pueblos manchegos en
circunstancias sociales y económicas diversas en toda su complejidad. De donde
se infiere que para analizar y relacionar los aspectos geográficos, históricos
y sociales del Quijote, ya no sería suficiente el análisis literario al uso,
sino que necesitaría de una colaboración interdisciplinar organizada donde
geógrafos, historiadores, matemáticos, sociólogos y otros unan sus esfuerzos junto a, o bajo el
liderazgo de, los imprescindibles
literatos, con el fin de entresacar todas las complejidades que todavía
dormirían en el Quijote.
Por ejemplo, ¿por qué Cervantes no quiere acordarse del
“lugar”? ¿qué razones pudo tener? ¿y por qué sin embargo lo describe
implícitamente o entre líneas? ¿fue para hacernos sudar la gota gorda al
pedirnos que lo descubriéramos?. ¿Existe entonces, ese acertijo-desafío en la
novela, todavía marginado y negado por muchos?. Y conocidas ya las
características del “lugar” ¿se puede establecer una cierta correlación entre
la estructura social del pueblo y el comportamiento de sus “hijos” don Quijote
y Sancho? ¿y qué valores específicos muestran tanto la estructura del pueblo
como de sus personajes?. Y a la vista de haber descubierto el lugar ¿habría que
dar la razón a Fermín Caballero cuando ya hace más de un siglo destacó la
“pericia geográfica” de Cervantes?. ¿Por qué Cervantes comienza utilizando un
lenguaje impreciso y jocoso para hablar del pueblo de don Quijote y
después hasta cuantifica sus coordenadas
geográficas con neutralidad?. ¿Y por qué Cervantes no distingue entre “pueblo”,
“villa”, “lugar”, “aldea” o ciudad”?. ¿Lo hace para enmarañar aún más la
localización del lugar en virtud del acertijo-desafío que tenía proyectado para
el capítulo final? ¿Qué perseguía Cervantes con este juego? ¿O todo fue fruto
del azar y la casualidad mientras escribía apresuradamente?. Porque si fue así,
bendita fue esa casualidad que nos pintó una complejidad capaz de inagotables
análisis. A lo que debe añadirse si no supone un mayor aprecio personal a
Cervantes, cuando se le hace caso y se presta la debida atención a su formulación
de “acertijo-desafío” en el último capítulo de la novela.
Y por otra
parte, el descubrimiento del lugar de la Mancha vendría a implicar un cierto
enfrentamiento filosófico entre la verdad y la belleza, entre la verdad del
método científico, incluso matemático, y la incomparable belleza de la prosa
cervantina tan plena de profundidad ética como de ironía, parodia y comicidad.
Muchas actitudes que sostendrían que la belleza literaria del Quijote es
superior a la verdad científica, y que “saborear” el misterio del lugar es
preferible al placer de conocerlo. Lo que, aplicado al conocimiento del lugar,
daría pie a un intento de integrar y potenciar mutuamente la verdad y la belleza, pues bien se podría
asumir que la única belleza es la verdad y
que no hay nada más verdadero que lo
bello.
Y para terminar,
reconocemos que podría quedar cerrado el misterio del “lugar”, pero a cambio
permitiría conocerlo físicamente y hasta vivenciarlo con el recuerdo puesto en
las locuras de don Quijote y las geniales simplezas de Sancho. Y sobre todo,
porque se abrirían numerosas perspectivas de análisis algunas de las cuales han
sido señaladas más arriba. Luego, el descubrimiento del lugar de la Mancha,
podría implicar sin duda una llamada a nuevas indagaciones literarias y a
nuevos modos de colaboración interdisciplinar.
Veamos ya cuales
serían los dieciséis hechos literarios verificables que sostienen la hipótesis
de Villanueva de los Infantes:
1.El Quijote es una novela compleja,
donde se debe distinguir la parte cómica y paródica, de la seria y dramática.
Hay quien niega esta última parte, pero la existencia de una geografía real
(Puerto Lápice, el Toboso, Almodovar del Campo…); de unos personajes reales (el
bandido catalán Roque Guinard); y de una época histórica real (la expulsión de
los moriscos), resultan hechos literarios verificables. No valdría, pues,
escudarse en la comicidad, ironía y ficción de una parte de la novela para
negar la parte realista que contiene El Quijote.
2. En el Quijote existen numerosas
contradicciones pero no es suficiente con decirlo. Hay que diferenciar entre
ellas como exige todo acercamiento científico. Porque las hay expresadas en
lenguaje “débil” o adverbial (“cerca”, “no lejos”, etc. ) y en lenguaje
“fuerte” o cuantificado (“tres días has tardado…”, “a ocho leguas de…”) cuyo
valor epistemológico es diferente. Es un segundo hecho literario verificable
que tampoco permite escudarse en las contradicciones para escapar así a la
ardua tarea de localizar el “lugar dela Mancha”.
3. Se constata, como otro hecho
literario verificable, la existencia de un pueblo (el de don Quijote y Sancho)
descrito en la novela; un pueblo con cura, barbero, iglesia y habitantes, entre
ellos algunos hidalgos/as. O sea, un pueblo con las características típicas de
todos los pueblos.
4.Resulta otro hecho literario
verificable la frase con la que
Cervantes desafía a los lectores a descubrir cual es el pueblo de don
Quijote. Frase escrita al final de la novela que dice:
“….cuyo lugar no quiso
poner Cide Hamete, puntualmente, por dejar que todas las villas y lugares de la
Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo…
Son, pues, 28 palabras sucesivas en
oración puramente castellana que solo tienen la significación que pueden tener:
la enunciación de un acertijo-desafío por parte de Cervantes.
5.Cualquier pueblo citado (recordado)
por Cervantes en la novela (El Toboso,
Siguenza, el Quintanar, Argamasilla, Puerto Lápice,…) no podría ser el “lugar
de la Mancha” por razones obvias.
6.Don Quijote sale caminando por el
“antiguo y conocido campo de Montiel”, lo que Cervantes repite hasta en cinco
ocasiones en el texto. Los pueblos históricos comprendidos eran: Albaladejo,
Alcubillas, Alhambra, Almedina, Cañamares, Carrizosa, Castellar de Santiago,
Cozar, Fuenllana, La Solana, Membrilla,
Montiel, Puebla del Príncipe, Santa Cruz de los Cáñamos, Terrinches, Torre de
Juan Abad, y Torres de Montiel en la provincia de Ciudad Real; más Munera, El
Bonillo, Vivero y Sotuelamos en la provincia de Albacete; y según algunos
estudios podrían considerarse también del Campo de Montiel Beas de Segura,
Montizón y Chichana de Segura en la provincia de Jaén. Cualquier pueblo situado
fuera de este espacio no podría ser el pueblo de donde salió don Quijote. Es la
noción del Campo de Montiel que existía en los tiempos de Cervantes como
reflejan las Relaciones de Felipe II de 1575.
7.Cervantes proporciona tres puntos
geográficos reales que permiten determinar el “lugar de la Mancha”: 1) Puerto
Lápice; 2) la cabecera del pantano del Jándula en Jaén (a 8 leguas de Almodovar
del Campo, a más de 30 de El Toboso, y ya en Andalucía); y 3) El Toboso. Tres
puntos escasamente discutibles texto del Quijote en mano.
8.A partir de los tiempos de tardanza
descritos (cuantificados) por Cervantes, estímense con la mayor neutralidad
posible los días u horas que se tardarían en recorrer por las caballerías de
don Quijote y Sancho, las distancias desde cada uno de estos tres puntos hasta
el todavía desconocido “lugar de la Mancha”. Si se hace con este espíritu, se
llegará a una conclusión parecida a la siguiente: Hasta Puerto Lápice 2,4 días
(Parte I-cap. 7 al 10); desde el pantano del Jándula 3,5 días (Parte I-cap. 10,
31 y 37); y hasta El Toboso 2,8 días (Parte II, cap.7 y 8), décimas más o menos
(ver “El enigma resuelto del Quijote…”,
Univ.Alcalá, 2009, pp.95-115). Una vez disminuídas, lógicamente, estas tres
cantidades en determinados porcentajes
de reducción “r” (p.e. r=entre 5 y 10%) para conversión de distancias en
líneas rectas, determínese matemáticamente por qué factor de velocidad (V) hay
que multiplicar estas tardanzas para que las tres circunferencias formadas con
los tres radios resultantes, confluyan en un punto geográfico preciso o
minimicen el área de su confluencia.
9.Se comprobará que dicho punto cae,
indefectiblemente, en el centro
geográfico del Campo de Montiel, muy cerca de Villanueva de los Infantes, lo
que en realidad solo vendría a confirmar las cinco expresiones expresas de
Cervantes al Campo de Montiel. Hecho que convertiría en irrelevante cualquier
definición interesada sobre la extensión y
límites históricos de este Campo. . (ver cálculos en:
F. Parra Luna, “El sitio geográfico donde don Quijote hizo su penitencia en Sierra
Morena: hipótesis para una ubicación aproximada”, Cuadernos de Estudios
Manchegos, 37, pp.187-196,2012). Este hecho es, no obstante, el que menos
determina la solución debido a las inexactitudes cometidas en las estimaciones.
10.Cuando desde Sierra Morena han de
dirigirse a Cartagena aprovechando el recorrido
para dejar a don Quijote en su pueblo (Parte I-cap.46), quedaría
razonablemente asumido que éste ha de
estar más o menos en la carretera actual de Ciudad Real a Murcia que pasa por
Almagro, Valdepeñas, Villanueva de los
Infantes, Alcaraz, etc.. Hubiera resultado absurdo subir desde Sierra Morena
hasta cualquier otro pueblo situado al norte de ese “paralelo imaginario” para
después descender de nuevo. Y si se considerara un pueblo situado al sur de
dicho “paralelo”, ya no cuadraría con el punto central del Campo de Montiel
determinado por las tres circunferencias según el hecho verificable 7.
11.Y como método más globalizante y
válido, crúcense todas las variables posibles a tener en cuenta (24 en nuestra
investigación de 2005) con los 26 pueblos posibles, como la manera quizás más rigurosa de encarar
el problema, y se comprobará en qué orden de posibilidad queda cada uno de los
pueblos considerados, resultando el número 1 Villanueva de los Infantes. La
consideración epistemológica de todas las variables intervinientes, hacen
criticable fijarse solo en una o pocas variables (un cura, molinos de viento,
etc.)
12.Por si estas demostraciones
cuantitativas no resultaran suficientes, la mayor dimensión demográfica de
Villanueva de los Infantes (respecto a Alcubillas y Fuenllana situadas en el mismo paralelo), hace lógico
que pasase (parase) allí una compañía de soldados; y sobre todo, que se
marcharan con ellos tres mozas del pueblo; hechos muy poco probables que sucediesen
en Alcubillas o en Fuenllana tanto por su reducido tamaño como por su cercanía
a Villanueva de los infantes.
13.A lo que se podría añadir la
estructura acentuadamente religioso-caballeresca de Villanueva de los Infantes
para explicar conductas espiritualizadas hasta la demencia como la de don Quijote (5 conventos; siete
iglesias grandes, 9 ermitas o capillas; unos 200 clérigos y 190 escudos
nobiliarios en sus casonas) para una población de sólo unos 1500 vecinos o 6000
habitantes. Pocos pueblos tendrían tal densidad religioso-caballeresca, y desde
luego ninguno en el Campo de Montiel.
14.Estructura extremada que podría
explicar también la aparición en la
época de dos “santos-locos” como Santo
Tomás de Villanueva y Fray Tomás de la
Virgen. Que tampoco aparecen en otros pueblos del Campo de Montiel.
15. A los que cabe añadir el hecho
histórico documentado de Juan de León, un “aventurero-loco” que recorría caminos y pueblos armado de
espada y ballesta atacando gratuitamente a la gente –como don Quijote- por lo cual
fue tenido por fuera de ley y ejecutado en Villanueva de los Infantes. Con la
singularidad de que reclamaron ante el emperador Carlos I por juicio injusto y
éste decidió, en escrito fechado en 1521, condenar y desterrar al entonces
alcalde de Villanueva de los Infantes
responsable de la ejecución (Archivo Histórico Nacional, en su sección de
Órdenes Militares, Archivo Histórico de Toledo, legajo 15771). Ante este
último hecho, algunos críticos han respondido, primero, que no hay pueblo que
no tenga su loco, y segundo, que se han
registrado muchos modelos reales de don Quijote, todo lo cual es cierto. Pero
dígase, qué pueblo acreditaba en la época: 1) haber dado nacimiento a un tipo
de loco que se comportara como don Quijote y con intervención posterior del
Emperador; 2) dónde además hubiera nacido un arzobispo santo; 3)
y también un fraile consultado por papas y reyes; 4) que el pueblo tuviera una
estructura religioso-aristocrática tan densa y explicativa de tales
personajes; 5) lo suficientemente grande
como para explicar la estancia de la compañía de soldados, las tres mozas que
se fugan con ellos, la enorme cultura literaria del cura y la ausencia de éste
durante semanas; 6) que esté dentro de la región manchega; 7) que pertenezca al
Campo de Montiel; y 8) que, a tenor de las descripciones sobre distancias y
tiempos en llegar desde/hacia el pueblo de don Quijote, dadas por Cervantes, el
“lugar” se sitúe justamente en el centro geográfico de este campo. No parece
posible, pues, que pueda encontrarse otro pueblo que ofrezca a un tiempo los
ocho rasgos enumerados en este punto.
16. Se sabe, finalmente, que los tres
personajes citados representan: Santo Tomás (la caridad); Fray Tomás (la
sapiencia) y Juan de León (la justicia). Y resulta, que el sistema de valores
de don Quijote, según un análisis de contenido (documento no publicado en poder
de la Dirección General de Cultura de Castilla la Mancha desde Enero 2013)
destacan los siguientes valores según las menciones a cada uno de ellos
extraídas del Quijote y de acuerdo con un patrón Referencial de Valores
Universales: Salud [1]; Riqueza Material [2]; Seguridad[8]; Conocimiento [31];
Libertad [1]; Justicia Distributiva[24]; Conservación de la Naturaleza [3];
Calidad de las Actividades [7]; y Prestigio Moral[31]. O sea, destacan: en 31 ocasiones al valor
“Conocimiento” (sapiencia); el otras 31 el valor “Prestigio Moral” (caridad) y
en 24 el valor “Justicia Distributiva” (justicia). Lo que da pie a sugerir el
siguiente silogismo: 1.Los personajes históricos citados de Villanueva de los
Infantes defiende, principalmente, tres valores. 2: En el “sistema de valores”
implícito en el Quijote sobresalen los mismos tres valores. 3: Luego,
Villanueva de los Infantes habría podido contribuir a explicar una parte
importante de la filosofía del Quijote. Este último hecho debe interpretarse en
clave de mera conjetura, pero transformable en una hipótesis perfectamente
verificable. (F. Parra Luna, Catedrático Emérito UCM, Julio 2014).
En resumen, de estos dieciséis hechos
verificables, se deduce un nuevo silogismo final:
a)
Si
El Quijote es tanto una obra cómica (descripciones jocosas) como una
obra seria (acontecimientos históricos
reales). Hecho literario verificable.
b)
Si en la novela queda descrita la
existencia de un pueblo real con sus requisitos propios. Hecho literario
verificable.
c)
Si Cervantes nos propone localizarlo
(acertijo-desafío). Hecho literario verificable
d)
Y si este pueblo queda localizado
mediante los últimos once hechos relacionados. Hechos literarios verificables.
e)
Entonces, quedaría demostrado que
Villanueva de los Infantes es el “lugar de la Mancha” en El Quijote de cuyo
nombre no quiso acordarse Cervantes, como hecho literario verificable, o como
mínimo, en tanto que la hipótesis mejor fundamentada jamás conocida.
Hecho literario este último, que
debería ser refutado científicamente si
queremos hacer avanzar el conocimiento objetivo sobre la novela del Ingenioso
Hidalgo don Quijote de la Mancha, y de aquí que la crítica permanente resulte
siempre deseable.
ARGUMENTO 3
Propuesta de evaluación
de calidad investigadora sugerida a los alcaldes manchegos
Por F. Parra Luna
Cuando Cervantes escribe la frase “por dejar que todas las villas y lugares de
la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo….” (Parte
II, Cap.74), dice dos cosas: una, que se averigüe cual es el pueblo de don
Quijote; y dos, que quien ha de hacerlo no son las personas particulares, sino
los pueblos (las villas o los lugares), es decir, sus colectivos, sus
representantes, sus ayuntamientos, etc., y de aquí que hayamos dirigido a la
mayor parte de los alcaldes de la zona manchega, un procedimiento de evaluación (que sin duda
honraría a Cervantes) para “contender”
(académicamente, y en el mejor sentido de la palabra) por conocer el
verdadero pueblo de dónde salieron don Quijote y Sancho Panza. Sigue, pues, la
sugerencia que se envió como propuesta de borrador de convocatoria por parte de
los ayuntamientos, principalmente de aquellos cuyos pueblos han sido propuestos
como siendo “el lugar de la Mancha”:
_____________________________
Borrador de posible convocatoria
Motivación
Ante la
existencia de diversas publicaciones contradictorias sobre la identificación
del “lugar de la Mancha” y en aras de
superar la polémica existente actualmente entre diversos pueblos que sostienen
ser el “lugar de la Mancha” en el Quijote, este Ayuntamiento, motivado solo por
poner fin a una polémica impropia de los niveles culturales de nuestra zona, ha
decidido convocar un concurso de trabajos ya publicados para determinar sus
respectivos grados de validez científica.
La ineludible
necesidad de esta revisión la provoca el propio Cervantes cuando escribe en el último capítulo de la
novela:
“Este fin tuvo el Ingenioso Hidalgo de la
Mancha, cuyo lugar no quiso poner Cide Hamete puntualmente, por dejar que todas
las villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y
tenérsele por suyo, como contendieron las siete ciudades de Grecia por Homero”
A pesar de
ello, algunos autores prestigiosos han sostenido que el esfuerzo por conocer
dicho “lugar” no presentaba gran interés. O han pensado que es mejor dejarlo
sin conocer; que es preferible el misterio; que es imposible localizar el
sitio; o que en el fondo se trata de
algo inexistente por ser meramente literario.
Pero no parece
que sea así y este Ayuntamiento se suma a la necesidad de resolver el misterio
en aras del prestigio intelectual de la zona.
Primero porque responderíamos por fin a un deseo explícito de Cervantes,
razón por la cual este concurso supondría un nuevo homenaje público a su figura
mientras que no hacerlo supondría un
desprecio a la petición que formuló; segundo, porque mejor aún que el misterio,
es el conocimiento, como es mejor la sabiduría que la ignorancia; tercero porque ubicado el “lugar” debe
existir una correspondencia explicativa entre la cultura “lugareña” y los
“valores” sostenidos por don Quijote y Sancho, lo que hará comprender mejor la
sociedad manchega del siglo XVI; cuarta
porque no es propio del nivel cultural de existe ya la zona la publicación
formal de posiciones extremadamente localistas y poco fundamentadas; y quinto, porque la determinación científica
del “lugar” por vez primera después de cuatro siglos, y además, consensuada su
ubicación entre los autores “contendientes” mediante un procedimiento rigurosamente
académico, supondría un acontecimiento
mundial al socaire del cual se despertarían más deseos de visitar la zona y las
rutas más precisas por donde discurrieron los personajes de la novela,
contribuyendo a provocar así un mayor interés turístico-cultural con
repercusiones económicas importantes para toda la Mancha del Quijote y para
toda España. No parece, pues, insustancial lo que aportaría este concurso,
aparte de hermanarnos por fin en un proyecto en beneficio de todos y dar por
terminadas las polémicas surgidas.
Pero el
problema está en hacerlo bien. Porque lo que estamos haciendo hasta el momento
con las diferentes propuestas publicadas, no siempre pasan de ser meras
elucubraciones simplistas carentes del necesario rigor metodológico. Y es solo
por el bien y prestigio cultural de la zona que este Ayuntamiento de ……..
quiere aportar su grano por la seriedad al proceso.
Las publicaciones a tener en cuenta.
Invocar la
validez de una publicación literaria o científica, suele requerir la autoría de
uno a varios catedráticos de universidad; la garantía de editorial
referenciada; o el sello de Instituto, Centro o Departamento universitario de
carácter científico. Con esto, y a la vista de las obras publicadas, podría quedar cerrada la discusión. Pero
exigir alguno de estos requisitos básicos en el caso que nos ocupa, puede dar
pie a pensar en una cierta soberbia academicista, lo que no debe ser, ni puede
ser la pretensión de esta propuesta.
Sin embargo, sí se precisa partir de unos
requisitos mínimos para poder presentar trabajos al concurso. Así pues, podrían
ser sometidas al proceso de evaluación las siguientes publicaciones:
1. *Los
trabajos publicados hasta la fecha de esta convocatoria.
2. *Los
consagrados explícitamente a descubrir el “lugar de la Mancha”, publicados bien
como libro, o bien como artículo en revista profesional, capítulo de
libro, o comunicación publicada en actas
de Congreso;
3. *No
se considerarían las numerosas publicaciones que meramente hayan señalado mapas
y rutas sobre los recorridos de Don Quijote. Se trata de evaluar
investigaciones específicas sobre la identificación del “lugar”, no de rutas
que partan de soluciones dadas.
En base a estos criterios, se relacionan
a continuación algunas de las publicaciones más destacadas, lo que supone una
invitación a que se presenten a la evaluación sin perjuicio de que puedan
existir otras que cumplan también las tres condiciones exigidas. Estas
publicaciones, donde se destaca el
pueblo que cada una sostiene como “lugar de la Mancha”, serían, salvo error u
omisión las siguientes:
Beño Galiana, P.A., “La Patria de don Quijote”, Cuadernos de Estudios Manchegos, n. 3, II
ep., 1972 (ARGAMASILLA DE ALBA)
Brandariz, C., “Cervantes decodificado. Las verdaderas raíces de Cervantes y de don
Quijote y los tópicos que las ocultan” (mr. Ediciones, Madrid, 2005), idéntica
el lugar en: (CERVANTES, MONTAÑAS DE LEON)
Caselles
Moncho et al. “The
kinematics of don Quixote and the identity of the place of La Mancha: A
Systemic Approach”, Revista Internacional de Sistemas, Univ. Valencia, vol. 16, 2009. (VILLANUEVA INFANTES)
Fuentes Gutierrez, H. “Don Quijote de Cervantes, de La Mancha a Sanabria”, Imp. Reyma, Madrid,
1983
(PUEBLA DE SANABRIA)
Girón F.J. y Ríos M.J., “La determinación del lugar de la Mancha como problema estadístico”,
Boletín de la Sociedad de Estadística e Investigación Operativa, vol. 22, num.
1, Enero 2006. (VILLANUEVA INFANTES)
Jiménez Castañeda, M. “Miguel de Cervantes, Miguel Esteban y El Quijote”, Miguel Esteban,
2005)
(MIGUEL ESTEBAN)
Ligero Móstoles, A. “La Mancha de don Quijote”, Ayunt. De Alcazar de San Juan, 1991.
(ALCAZAR DE SAN JUAN)
Martinez de la Rosa, F. “La determinación del lugar de la Mancha en El Quijote: un modelo
matemático sobre nuevas hipótesis de tardanzas”, Univ. de Cadiz (en El enigma
resuelto del Quijote, Univ. de Alcalá 2009,p. 303).
(VILLANUEVA INFANTES)
Montero de Juan, J. “Sobre las distancias y las velocidades medias en El Quijote” UCM, (en El
enigma resuelto del Quijote, op.c. pag.315)
(VILLANUEVA INFANTES)
Muñoz Romero, J. “La única y verdadera ruta de don Quijote”, Ledoria,Toledo, 2001.
(QUERO)
Parra Luna, F. “¿Es factible descubrir el “lugar de la Mancha” en el Quijote?: un
acercamiento al problema desde la perspectiva de la Teoría de Sistemas”,
Cuadernos de Estudios Manchegos, 2004.
(VILLANUEVA INFANTES)
Parra Luna et al. “El lugar de la Mancha es….el Quijote como un sistema de
distancias/tiempos”, Universidad Complutense de Madrid, 2005.
(VILLANUEVA INFANTES)
Parra Luna, F., “Sobre el “lugar de la Mancha” en El Quijote: una hipótesis
científica”, en Pillet Capdepón F. y Plaza Tavasco, J., “El Espacio geográfico
en Castilla-La Mancha”, UCLM, Colección Estudios 104, Cuenca 2006.
(VILLANUEVA INFANTES)
Parra Luna F y Fernández Nieto, M. “El enigma resuelto del Quijote, Universidad de Alcalá, 2009 (VILLANUEVA INFANTES)
Parra Luna, F. “¿Por qué Villanueva de
los Infantes es el “lugar de la Mancha” en El Quijote”, Comunicación en el VIII Congreso
Internacional de la Asociación de Cervantistas, Oviedo 11-15 Junio, 2012 con el título de “El Enigma resuelto
del Quijote”.
Parra Luna, F. “El sitio geográfico donde Don Quijote hizo su penitencia en Sierra
Morena: hipótesis para una ubicación aproximada del “lugar de la Mancha”,
Cuadernos de Estudios Manchegos, 2013 (VILLANUEVA INFANTES)
Peralta y Maroto, R. “Cosas del Quijote: comentarios y artículos sobre puntos oscuros del
Quijote”, Madrid, 1944. (VILLANUEVA INFANTES)
Orden Martín, D. y Viaña Fernández, R. “Análisis de
distancias temporales y espaciales entre el lugar de la Mancha y cuatro puntos
de referencia”, Univ. Alcalá (en el enigma…op.c., pag.247) (VILLANUEVA INFANTES)
Rodríguez, L., “La vía de don Quijote en Sanabria”, Imp. Cervantina, Santander,
1981
(PUEBLA DE SANABRIA)
Rodríguez Bustamante, JR., “Torres de Montiel como lugar de la Mancha”, Autoedición, Villanueva de
los Infantes, 2003. (TORRES DE MONTIEL)
Rodriguez Espinosa V.M. y Bosque
Sendra, J. “Aportación desde las tecnologías de
la información geográfica a la determinación del lugar de la Mancha: conversión
de distancias en línea recta en distancias a través de una red de caminos” (en
El enigma resuelto…op.c., pag.323)
(VILLANUEVA INFANTES)
Román Alhambra, L.M.,”Mi vecino Alonso”,Autoedición, Alcazar de San Juan,2010.
(ALCAZAR DE SAN JUAN)
Ruiz Castellanos, A. “Un lugar de la Mancha para don Quijote: Quero”, Ayunt. de Quero,
2004.
(QUERO)
Ruiz de Vargas, L. “El verdadero pueblo de don Quijote”, CIMBRA, Rev. De Ingeniera Técnica
de Obras Públicas, Mayo 1974, n. 107,
(PUEBLA DE ALMORADIEL)
Serrano Vicens, R. “Ruta y patria de don Quijote”, Dip. De Cuenca, Artes Gráficas Estades,
Madrid, 1966 (SANTA MARÍA DEL CAMPO RUS)
(lista provisional que quedará abierta hasta el dia…..en que quedará
cerrado el plazo de admisión de publicaciones que cumplan los requisitos
anunciados.
El proceso de validación comparativa
La evaluación
comparativa, ateniéndose siempre a los cánones de la ciencia, el análisis de
contenido y los principios de verificación, falsación y fiabilidad, serán llevada a cabo por una
Comisión Pluridisciplinar de Catedráticos de Universidad. No parece que exista
otra manera más reconocida, neutral y garantista.
En cualquier caso
exige contar también con la colaboración de los ayuntamientos cuyos pueblos
están mencionados en las publicaciones indicadas. En particular para dirigirse
a los autores participantes en la publicaciones admitidas, enviándoles la
presente convocatoria para su previo conocimiento e instándoles a la
preparación de las publicaciones individuales, separadas o dentro de obras colectivas, con vistas a su
entrega para la evaluación, o bien a formular la crítica que consideren
conveniente a la metodología de esta propuesta sobre la que conviene ponerse
previamente de acuerdo.
Publicación de resultados
El
ayuntamiento dará a conocer los resultados en acto público celebrado en ………, y
para lo cual se convocará también a los medios de comunicación nacionales y
provinciales (prensa, radio, TV, agencias, etc,.). Al no haberse realizado
nunca una revisión académica de este calado científico, el acontecimiento
tendrá muy probablemente amplias repercusiones en la prensa nacional y
extranjera.
El detalle de
las puntuaciones concedidas por cada catedrático a cada uno de los pueblos
contendientes y sus totales respectivos, se publicarán para conocimiento
general en el tablón de anuncios del ayuntamiento, una vez hecho público el
resultado final.
En el caso de
que solo las publicaciones que correspondan a uno de los pueblos sean
presentadas al proceso de evaluación, se considerará: primero, que los demás
autores y pueblos han renunciado a la evaluación académica prevista y renuncian
voluntariamente a ser considerados el “lugar de la Mancha”; y segundo, que el
pueblo que corresponda a las publicaciones presentadas en solitario, será el
que, si reúne los requisitos metodológicos necesarios a juicio de la Comisión
Evaluadora, será declarado el “lugar de
la Mancha” más probable.
Finalizado el
proceso, esta ayuntamiento se enorgullece de haber contribuido a la
clarificación que necesitaba un tema tan
universal como conocer por fin el “lugar
de la Mancha” de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes, y en particular para
superar las polémicas existentes entre determinados pueblos de nuestra zona.
(SUGERENCIA
FORMULADA POR FRANCISCO PARRA LUNA CON FECHA 3 DE JUNIO DE 2013)
Solo hubo dos respuestas positivas: la del Alcalde de Manzanares y la de la alcaldesa de La Puebla de
Almoradiel, a quienes les pareció bien la idea y estaban, en principio,
dispuestos a colaborar. Sin embargo, llegado el momento, no fue posible.
Cervantes tendrá que seguir esperando a que las villas y lugares de la
Mancha inicien la “contienda” que les solicita el gran genio.
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Publicación num.1 del CILMEQ (Centro Internacional
“Lugar de la Mancha” de estudios sobre el Quijote).
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