jueves, 26 de marzo de 2015

HACIA LA INVALIDACIÓN DE VILLANUEVA DE LOS INFANTES COMO “EL LUGAR DE LA MANCHA” DE CUYO NOMBRE NO QUISO ACORDARSE CERVANTES




HACIA LA INVALIDACIÓN DE VILLANUEVA DE LOS INFANTES COMO “EL LUGAR DE LA MANCHA” DE CUYO NOMBRE NO QUISO ACORDARSE CERVANTES:

      Desde que en 2005 apareció el primer libro “El Lugar de la Mancha es….el Quijote como un sistema de distancias/tiempos·”, UCM, 2005, no hemos dejado de solicitar por todos los medios posibles críticas fundamentadas que invalidasen el descubrimiento que acabábamos de presentar. Sencillamente porque sabíamos que su validez iba a depender de los filtros académicos  a los que debe someterse todo trabajo científico.
      Afortunadamente, no han dejado de aparecer opiniones y publicaciones diversas que critican que Villanueva de los Infantes sea el ”lugar de la Mancha” de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes. Y esa actitud crítica no solo es buena, sino que representa la base del progreso y hay que mantenerla a toda costa, si bien bajo una condición ineludible: el lenguaje y el método. Porque si no se utilizan los instrumentos comunmente avalados por la ciencia y la ética profesional, el diálogo serio no es posible, ni por lo tanto avanzar en el conocimiento. Instrumentos que solo los proporciona el método científico, es decir, el de la aceptación/rechazo de las hipótesis de trabajo previas; el de las definiciones operacionales y medibles de los conceptos o variables, el de su interrelación sistémica para conformar una teoría congruente y el de su correspondiente verificabilidad o refutación.
      Pero al lado de lo positivo que encierra toda crítica, aparecen en este caso tal cantidad de opiniones infundadas (Internet lo admite todo) que más bien parecen pensadas para autoinvalidarse así mismas, y de hecho es lo que sucede cuando se confrontan unas con otras. Porque en todas ellas los instrumentos científicos suelen brillar por su ausencia, y donde aparecerían tres grupos de estudiosos con sus respectivos enfoques que podrían llamarse:  “indiferente”,  “destructivista” y  “localista”.
      El primer grupo de estudiosos se entusiasma tanto con la calidad literaria del Quijote en todas sus dimensiones, que pasa por alto o considera irrelevante localizar el pueblo de donde partieron en la novela don Quijote y Sancho Panza. Y cuando se anuncia el descubrimiento simplemente esperan prudentemente acontecimientos sobre su confirmación o refutación. No son críticos, son escépticos, y aquí se encuadrarían la mayoría de los profesionales más serios y acreditados del cervantismo.
      El segundo grupo,  se caracteriza más por su afición al Quijote que por su profesionalidad  y formación científica,  y se limita a contemplar solo los aspectos ficticios, irónicos, paródicos y contradictorios del Quijote para sostener que no es posible determinar el ”lugar de la Mancha” en el Quijote. Cómoda posición que les evita tener que enfrentarse al Quijote en su complejidad sistémica, y terminan por un intento de destruir el conocimiento alcanzado pero sin aportar creatividad. Intentan ignorar que criticar es fácil, y que lo difícil es plantear una alternativa en positivo como correspondería hacer en este caso concreto, ya que el “lugar de la Mancha” existe en la novela en tanto que hecho literario verificable (subrayado). Criticar a Villanueva de los Infantes por tanto, sin poner otro pueblo en su lugar, es algo que va contra lo escrito en el Quijote y contra la voluntad expresa de Cervantes, lo que vendría a significar en cierto modo un pecado de lesa intelectualidad.
      El tercer grupo, compuesto casi exclusivamente por aficionados al Quijote, practica el enfoque  localista mediante el cual algunos estudiosos están empeñados en demostrar que el pueblo de don Quijote es “su pueblo”, lógicamente un pueblo casi siempre situado en la región manchega.  Estas publicaciones localistas suelen seguir el mismo patrón: a) localizan los factores que favorecen a su pueblo; b) desprecian las que no le favorecen; y c) se dirigen a la autoridad o institución local adecuada pidiendo urgentemente su publicación por el interés turístico del tema; y todo ello sin pasar por el más mínimo filtro académico. El resultado es un guirigay de opiniones en favor y en contra de unos pueblos sobre otros, que en nada prestigian el nivel cultural y científico de la Mancha.
      Justo es decir que, desgraciadamente, me encuentro inmerso en esta última posición localista, ya que durante las investigaciones del equipo UCM en 2004, me encontré con la sorpresa de que el pueblo buscado coincidía finalmente  con el mío, ¡vaya por Dios!, dando lugar a las correspondientes dudas de si seguir o no, y a un enfrentamiento íntimo entre el interés científico, irrenunciable en lo vocacional, y un interés localista que también resultaba insalvable. Pero había que salir de ese “impass” adoptando una decisión que espero sea comprendida, la cual pasa por tomar una decisión que parece poco común: aquella que consiste en llamar constantemente a los colegas para que se invalide la teoría de Villanueva de los Infantes como el “lugar de la Mancha”, aunque siempre ateniéndose a los principios más estrictos del método científico. En tanto que profesional de la ciencia durante cinco décadas, estoy empeñado justamente en lo contrario de lo que persiguen los “localistas”: conseguir invalidar, refutar o falsar mi/nuestra propia teoría. Sonará raro, pero mi ética profesional no permite otra cosa.
      ¿Como hacer totalmente creíble esta llamada, tan impropia de los localistas?. Me temo que no esté ausente la vanidad. Porque, como he dejado escrito ya varias veces, me encuentro en la tesitura de:
 a) que me confundan con un autor localista más, etiqueta que suelo despreciar y en  todo caso me resulta muy poco apetecible, o bien,
 b) pasar a la historia (grande o pequeña) como, quizás el único científico, que luchó y consiguió, que su propia teoría quedara invalidada en aras de la ciencia y el conocimiento. Este sería para mí el colofón de mi carrera profesional.
      Que nadie dude, pues, que esta fue siempre la opción no solo mía, sino de todo el equipo que coordinábamos Fernández Nieto y yo, y de ahí nuestras repetidas llamadas para que la teoría (o mera hipótesis si se prefiere) que sostiene que Villanueva de los Infantes es el “lugar de la Mancha”, sea académicamente refutada.
      Lo que sucede es que se prevé que va a resultar extremadamente difícil lograr esta invalidación, lo que a nivel personal me privaría de la esperada gloria de alcanzar esa especie de cima científica. Y de ahí mi agradecimiento de antemano a todos los críticos, de ahí el caso insólito de incluso introducir sus críticas (sin modificar una coma) en nuestras publicaciones, y de ahí mi continua llamada hacia la invalidación de la teoría de Villanueva de los Infantes.
     Presento, pues,  a continuación tres argumentos, con el doble objetivo siguiente: por un lado, no puedo dejar de demostrar la validez de la teoría de Villanueva de los Infantes (hasta la fecha); y por otro, la presento desglosada en sus puntos más básicos precisamente para facilitar a los críticos la refutación esperada. Los tres argumentos son:
1.       Tres hechos literarios descritos en el Quijote, que demuestran la imposibilidad de que un pueblo situado al norte del Campo de Montiel sea el lugar de donde salieron los personajes literarios de don Quijote y Sancho Panza.
2.       A continuación, los dieciséis hechos literarios verificables que cimientan que Villanueva de los Infantes es el lugar de la Mancha en el Quijote.
3.       Finalmente, la propuesta que se envió a los alcaldes manchegos para someter a revisión científica todos los trabajos publicados sobre el Lugar de la Mancha, propuesta que no fue aceptada. Cabría preguntarse por qué razones.

      ¿Qué fin persigue esta modesta publicación lo más aligerada posible de datos y referencias,  y limitada ahora a estos tres argumentos?. Sencillamente porque la gente la pide, porque están cansados de que unos y otros les digan que lo de Villanueva de los Infantes es un montaje sin disponer de los argumentos adecuados para responder. Espero que ahora los tengan, y si se los rebaten con validez científica, mejor aún. Mi agradecimiento personal será entonces infinito.
ARGUMENTO 1
      Dado que han aparecido diversos trabajos de autores localistas que sostienen que ciertos  pueblos (Miguel Esteban, Alcázar de San Juan, Puebla de Almoradiel, Quero, Mota del Cuervo, y otros) son el “lugar de la Mancha” de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes, bastará señalar en principio que ninguno de ellos puede serlo por las tres circunstancias siguientes:
Primera, No están en el Campo de Montiel, tal como estaba definido en los tiempos de Cervantes y según consta en las Relaciones Topográficas de Felipe II en 1577 (ver J.Campos, “El Campo de Montiel en el tiempo de Cervantes”, Anales Cervantinos, XXXV, 1999). Cualquier mapa publicado con posterioridad ampliando el Campo de Montiel (Tomás López, Vicente de los Rios, …son posteriores. (para una historia completa de los mapas cervantinos ver M. Fernández Nieto, en Parra Luna, F.y Fernández Nieto, M. “El enigma resuelto del Quijote”, Univ. de Alcalá, 2009.
Segunda, cuando se trazan las tres circunferencias con radios iguales a las distancias estimadas entre Puerto Lápice, Sierra Morena (punto de penitencia) y El Toboso respecto al lugar de la Mancha, por el momento cualquiera que este sea, la confluencia de las tres cae indefectiblemente en el centro geográfico del Campo de Montiel, muy cerca de Villanueva de los infantes, resolviendo así cualquier duda que pudiera surgir sobre la extensión y límites de dicho Campo, y confirmando, ahora con medidas precisas, las cinco menciones de Cervantes en la novela. Y
Tercera, cuando desde las proximidades de Sierra Morena (Venta del manteo de Sancho) han de dirigirse a Cartagena, y según el cura han de pasar por el pueblo de don Quijote, este nunca podría estar por encima del paralelo imaginario que formaría el camino Ciudad Real, Almagro, Valdepeñas, Villanueva de los Infantes, Alcaraz, Hellín…., en uno de cuyos puntos (Villanueva de los Infantes) coincide las dos circunferencias trazadas desde Puerto Lápice y el punto de penitencia en Sierra Morena. Luego sería absurdo subir geográficamente hasta cualquier pueblo situado al norte de dicho paralelo para luego tener que descender de nuevo. Y si se tratara de considerar un pueblo situado geográficamente por debajo de dicho paralelo, tampoco podría ser puesto que no coincidiría con el punto donde confluyen las dos circunferencias. Resulta uno de los hechos más determinantes desde la perspectiva geográfica para determinar el “lugar de la Mancha”.
      Estas tres circunstancias, consideradas como hechos literarios verificables con el texto de la novela en la mano, resultarían suficientes para invalidar definitivamente cualquiera de los pueblos situados al norte del Campo de Montiel que pretenden ser el “lugar de la Mancha”.  
ARGUMENTO 2
LOS DIECISEIS HECHOS LITERARIOS VERIFICABLES QUE CIMIENTAN QUE VILLANUEVA DE LOS INFANTES ES EL LUGAR DE LA MANCHA EN EL QUIJOTE
    Comencemos por las consecuencias. Durante cuatro siglos se ha venido pensando que el “lugar” literario de donde salieron los personajes don Quijote y Sancho Panza, era una pequeña aldea, con un solo cura y muy cerca del Toboso. Se pensaba, además, que en el Quijote no existía una estructura geográfica pensada de antemano, sino que era fruto de una improvisación genial de Cervantes cuyo fin principal era ridiculizar los libros de caballería de una manera jocosa y divertida. Y se daba por supuesto que la maraña de contradicciones, errores y lapsus presentes en la novela hacían quimérico determinar, no ya cual era ese “lugar”, sino obtener las debidas correspondencias explicativas entre cultura local y personajes. Se constataba, además, que en el relato prevalecían lo cómico, lo paródico, lo ficticio y lo fantástico, y que poco o nada tenía que ver con una realidad tan prosaica como localizar esa humilde aldea que solo se entreveía como ficción literaria y no como una cosa real. Añadiéndose por si fuera poco, que uno de los encantos de la novela era precisamente el misterio que suponía no conocer el tan concitado lugar de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes, por lo que ni siquiera resultaba interesante indagar en el misterio.
      Pero todos estos supuestos se estarían viniendo abajo como un castillo de naipes.
      Porque frente al viejo conformismo con estos supuestos, aparecen nuevos datos que dejan ver una nueva complejidad, si bien y como sostiene Jean Canavaggio, para determinar el “lugar de la Mancha” no es suficiente con aplicar criterios geográficos o históricos, sino que es preciso atender a las experiencias acaecidas en otros pueblos manchegos en circunstancias sociales y económicas diversas en toda su complejidad. De donde se infiere que para analizar y relacionar los aspectos geográficos, históricos y sociales del Quijote, ya no sería suficiente el análisis literario al uso, sino que necesitaría de una colaboración interdisciplinar organizada donde geógrafos, historiadores, matemáticos, sociólogos  y otros unan sus esfuerzos junto a, o bajo el liderazgo de, los imprescindibles  literatos, con el fin de entresacar todas las complejidades que todavía dormirían en el Quijote.
      Por ejemplo, ¿por  qué Cervantes no quiere acordarse del “lugar”? ¿qué razones pudo tener? ¿y por qué sin embargo lo describe implícitamente o entre líneas? ¿fue para hacernos sudar la gota gorda al pedirnos que lo descubriéramos?. ¿Existe entonces, ese acertijo-desafío en la novela, todavía marginado y negado por muchos?. Y conocidas ya las características del “lugar” ¿se puede establecer una cierta correlación entre la estructura social del pueblo y el comportamiento de sus “hijos” don Quijote y Sancho? ¿y qué valores específicos muestran tanto la estructura del pueblo como de sus personajes?. Y a la vista de haber descubierto el lugar ¿habría que dar la razón a Fermín Caballero cuando ya hace más de un siglo destacó la “pericia geográfica” de Cervantes?. ¿Por qué Cervantes comienza utilizando un lenguaje impreciso y jocoso para hablar del pueblo de don Quijote y después  hasta cuantifica sus coordenadas geográficas con neutralidad?. ¿Y por qué Cervantes no distingue entre “pueblo”, “villa”, “lugar”, “aldea” o ciudad”?. ¿Lo hace para enmarañar aún más la localización del lugar en virtud del acertijo-desafío que tenía proyectado para el capítulo final? ¿Qué perseguía Cervantes con este juego? ¿O todo fue fruto del azar y la casualidad mientras escribía apresuradamente?. Porque si fue así, bendita fue esa casualidad que nos pintó una complejidad capaz de inagotables análisis. A lo que debe añadirse si no supone un mayor aprecio personal a Cervantes, cuando se le hace caso y se presta la debida atención a su formulación de “acertijo-desafío” en el último capítulo de la novela.
      Y por otra parte, el descubrimiento del lugar de la Mancha vendría a implicar un cierto enfrentamiento filosófico entre la verdad y la belleza, entre la verdad del método científico, incluso matemático, y la incomparable belleza de la prosa cervantina tan plena de profundidad ética como de ironía, parodia y comicidad. Muchas actitudes que sostendrían que la belleza literaria del Quijote es superior a la verdad científica, y que “saborear” el misterio del lugar es preferible al placer de conocerlo. Lo que, aplicado al conocimiento del lugar, daría pie a un intento de integrar y potenciar mutuamente  la verdad y la belleza, pues bien se podría asumir que la única belleza es la verdad y que no hay nada más verdadero que lo bello.
      Y para terminar, reconocemos que podría quedar cerrado el misterio del “lugar”, pero a cambio permitiría conocerlo físicamente y hasta vivenciarlo con el recuerdo puesto en las locuras de don Quijote y las geniales simplezas de Sancho. Y sobre todo, porque se abrirían numerosas perspectivas de análisis algunas de las cuales han sido señaladas más arriba. Luego, el descubrimiento del lugar de la Mancha, podría implicar sin duda una llamada a nuevas indagaciones literarias y a nuevos modos de colaboración interdisciplinar.
      Veamos ya cuales serían los dieciséis hechos literarios verificables que sostienen la hipótesis de Villanueva de los Infantes:
1.El Quijote es una novela compleja, donde se debe distinguir la parte cómica y paródica, de la seria y dramática. Hay quien niega esta última parte, pero la existencia de una geografía real (Puerto Lápice, el Toboso, Almodovar del Campo…); de unos personajes reales (el bandido catalán Roque Guinard); y de una época histórica real (la expulsión de los moriscos), resultan hechos literarios verificables. No valdría, pues, escudarse en la comicidad, ironía y ficción de una parte de la novela para negar la parte realista que contiene El Quijote.
2. En el Quijote existen numerosas contradicciones pero no es suficiente con decirlo. Hay que diferenciar entre ellas como exige todo acercamiento científico. Porque las hay expresadas en lenguaje “débil” o adverbial (“cerca”, “no lejos”, etc. ) y en lenguaje “fuerte” o cuantificado (“tres días has tardado…”, “a ocho leguas de…”) cuyo valor epistemológico es diferente. Es un segundo hecho literario verificable que tampoco permite escudarse en las contradicciones para escapar así a la ardua tarea de localizar el “lugar dela Mancha”.
3. Se constata, como otro hecho literario verificable, la existencia de un pueblo (el de don Quijote y Sancho) descrito en la novela; un pueblo con cura, barbero, iglesia y habitantes, entre ellos algunos hidalgos/as. O sea, un pueblo con las características típicas de todos los pueblos.
4.Resulta otro hecho literario verificable la frase con la que  Cervantes desafía a los lectores a descubrir cual es el pueblo de don Quijote. Frase escrita al final de la novela que dice:
“….cuyo lugar no quiso poner Cide Hamete, puntualmente, por dejar que todas las villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo…
Son, pues, 28 palabras sucesivas en oración puramente castellana que solo tienen la significación que pueden tener: la enunciación de un acertijo-desafío por parte de Cervantes.
5.Cualquier pueblo citado (recordado) por Cervantes  en la novela (El Toboso, Siguenza, el Quintanar, Argamasilla, Puerto Lápice,…) no podría ser el “lugar de la Mancha” por razones obvias.
6.Don Quijote sale caminando por el “antiguo y conocido campo de Montiel”, lo que Cervantes repite hasta en cinco ocasiones en el texto. Los pueblos históricos comprendidos eran: Albaladejo, Alcubillas, Alhambra, Almedina, Cañamares, Carrizosa, Castellar de Santiago, Cozar, Fuenllana, La Solana,  Membrilla, Montiel, Puebla del Príncipe, Santa Cruz de los Cáñamos, Terrinches, Torre de Juan Abad, y Torres de Montiel en la provincia de Ciudad Real; más Munera, El Bonillo, Vivero y Sotuelamos en la provincia de Albacete; y según algunos estudios podrían considerarse también del Campo de Montiel Beas de Segura, Montizón y Chichana de Segura en la provincia de Jaén. Cualquier pueblo situado fuera de este espacio no podría ser el pueblo de donde salió don Quijote. Es la noción del Campo de Montiel que existía en los tiempos de Cervantes como reflejan las Relaciones de Felipe II de 1575.
7.Cervantes proporciona tres puntos geográficos reales que permiten determinar el “lugar de la Mancha”: 1) Puerto Lápice; 2) la cabecera del pantano del Jándula en Jaén (a 8 leguas de Almodovar del Campo, a más de 30 de El Toboso, y ya en Andalucía); y 3) El Toboso. Tres puntos escasamente discutibles texto del Quijote en mano.
8.A partir de los tiempos de tardanza descritos (cuantificados) por Cervantes, estímense con la mayor neutralidad posible los días u horas que se tardarían en recorrer por las caballerías de don Quijote y Sancho, las distancias desde cada uno de estos tres puntos hasta el todavía desconocido “lugar de la Mancha”. Si se hace con este espíritu, se llegará a una conclusión parecida a la siguiente: Hasta Puerto Lápice 2,4 días (Parte I-cap. 7 al 10); desde el pantano del Jándula 3,5 días (Parte I-cap. 10, 31 y 37); y hasta El Toboso 2,8 días (Parte II, cap.7 y 8), décimas más o menos (ver “El enigma resuelto del Quijote…”, Univ.Alcalá, 2009, pp.95-115). Una vez disminuídas, lógicamente, estas tres cantidades en determinados porcentajes  de reducción “r” (p.e. r=entre 5 y 10%) para conversión de distancias en líneas rectas, determínese matemáticamente por qué factor de velocidad (V) hay que multiplicar estas tardanzas para que las tres circunferencias formadas con los tres radios resultantes, confluyan en un punto geográfico preciso o minimicen el área de su confluencia.
9.Se comprobará que dicho punto cae, indefectiblemente,  en el centro geográfico del Campo de Montiel, muy cerca de Villanueva de los Infantes, lo que en realidad solo vendría a confirmar las cinco expresiones expresas de Cervantes al Campo de Montiel. Hecho que convertiría en irrelevante cualquier definición interesada sobre la extensión y  límites históricos de este Campo. . (ver cálculos en: F. Parra Luna,  El sitio geográfico donde don Quijote hizo su penitencia en Sierra Morena: hipótesis para una ubicación aproximada”, Cuadernos de Estudios Manchegos, 37, pp.187-196,2012). Este hecho es, no obstante, el que menos determina la solución debido a las inexactitudes cometidas en las estimaciones.
10.Cuando desde Sierra Morena han de dirigirse a Cartagena aprovechando el recorrido  para dejar a don Quijote en su pueblo (Parte I-cap.46), quedaría razonablemente asumido  que éste ha de estar más o menos en la carretera actual de Ciudad Real a Murcia que pasa por Almagro, Valdepeñas,  Villanueva de los Infantes, Alcaraz, etc.. Hubiera resultado absurdo subir desde Sierra Morena hasta cualquier otro pueblo situado al norte de ese “paralelo imaginario” para después descender de nuevo. Y si se considerara un pueblo situado al sur de dicho “paralelo”, ya no cuadraría con el punto central del Campo de Montiel determinado por las tres circunferencias según el hecho verificable 7.
11.Y como método más globalizante y válido, crúcense todas las variables posibles a tener en cuenta (24 en nuestra investigación de 2005) con los 26 pueblos posibles,  como la manera quizás más rigurosa de encarar el problema, y se comprobará en qué orden de posibilidad queda cada uno de los pueblos considerados, resultando el número 1 Villanueva de los Infantes. La consideración epistemológica de todas las variables intervinientes, hacen criticable fijarse solo en una o pocas variables (un cura, molinos de viento, etc.)
12.Por si estas demostraciones cuantitativas no resultaran suficientes, la mayor dimensión demográfica de Villanueva de los Infantes (respecto a Alcubillas y Fuenllana  situadas en el mismo paralelo), hace lógico que pasase (parase) allí una compañía de soldados; y sobre todo, que se marcharan con ellos tres mozas del pueblo; hechos muy poco probables que sucediesen en Alcubillas o en Fuenllana tanto por su reducido tamaño como por su cercanía a Villanueva de los infantes.
13.A lo que se podría añadir la estructura acentuadamente religioso-caballeresca de Villanueva de los Infantes para explicar conductas espiritualizadas hasta la demencia  como la de don Quijote (5 conventos; siete iglesias grandes, 9 ermitas o capillas; unos 200 clérigos y 190 escudos nobiliarios en sus casonas) para una población de sólo unos 1500 vecinos o 6000 habitantes. Pocos pueblos tendrían tal densidad religioso-caballeresca, y desde luego ninguno en el Campo de Montiel.
14.Estructura extremada que podría explicar  también la aparición en la época  de dos “santos-locos” como Santo Tomás de Villanueva y  Fray Tomás de la Virgen. Que tampoco aparecen en otros pueblos del Campo de Montiel.
15. A los que cabe añadir el hecho histórico documentado de Juan de León, un “aventurero-loco”  que recorría caminos y pueblos armado de espada y ballesta atacando gratuitamente a la gente –como don Quijote- por lo cual fue tenido por fuera de ley y ejecutado en Villanueva de los Infantes. Con la singularidad de que reclamaron ante el emperador Carlos I por juicio injusto y éste decidió, en escrito fechado en 1521, condenar y desterrar al entonces alcalde de Villanueva de los Infantes  responsable de  la ejecución (Archivo Histórico Nacional, en su sección de Órdenes Militares, Archivo Histórico de Toledo, legajo 15771). Ante este último hecho, algunos críticos han respondido, primero, que no hay pueblo que no tenga su loco, y  segundo, que se han registrado muchos modelos reales de don Quijote, todo lo cual es cierto. Pero dígase, qué pueblo acreditaba en la época: 1) haber dado nacimiento a un tipo de loco que se comportara como don Quijote y con intervención posterior del Emperador;  2) dónde  además hubiera nacido un arzobispo santo; 3) y también un fraile consultado por papas y reyes; 4) que el pueblo tuviera una estructura religioso-aristocrática tan densa y explicativa de tales personajes;  5) lo suficientemente grande como para explicar la estancia de la compañía de soldados, las tres mozas que se fugan con ellos, la enorme cultura literaria del cura y la ausencia de éste durante semanas; 6) que esté dentro de la región manchega; 7) que pertenezca al Campo de Montiel; y 8) que, a tenor de las descripciones sobre distancias y tiempos en llegar desde/hacia el pueblo de don Quijote, dadas por Cervantes, el “lugar” se sitúe justamente en el centro geográfico de este campo. No parece posible, pues, que pueda encontrarse otro pueblo que ofrezca a un tiempo los ocho rasgos enumerados en este punto.
16. Se sabe, finalmente, que los tres personajes citados representan: Santo Tomás (la caridad); Fray Tomás (la sapiencia) y Juan de León (la justicia). Y resulta, que el sistema de valores de don Quijote, según un análisis de contenido (documento no publicado en poder de la Dirección General de Cultura de Castilla la Mancha desde Enero 2013) destacan los siguientes valores según las menciones a cada uno de ellos extraídas del Quijote y de acuerdo con un patrón Referencial de Valores Universales: Salud [1]; Riqueza Material [2]; Seguridad[8]; Conocimiento [31]; Libertad [1]; Justicia Distributiva[24]; Conservación de la Naturaleza [3]; Calidad de las Actividades [7]; y Prestigio Moral[31].  O sea, destacan: en 31 ocasiones al valor “Conocimiento” (sapiencia); el otras 31 el valor “Prestigio Moral” (caridad) y en 24 el valor “Justicia Distributiva” (justicia). Lo que da pie a sugerir el siguiente silogismo: 1.Los personajes históricos citados de Villanueva de los Infantes defiende, principalmente, tres valores. 2: En el “sistema de valores” implícito en el Quijote sobresalen los mismos tres valores. 3: Luego, Villanueva de los Infantes habría podido contribuir a explicar una parte importante de la filosofía del Quijote. Este último hecho debe interpretarse en clave de mera conjetura, pero transformable en una hipótesis perfectamente verificable. (F. Parra Luna, Catedrático Emérito UCM, Julio 2014).

En resumen, de estos dieciséis hechos verificables, se deduce un nuevo silogismo final:
a)       Si  El Quijote es tanto una obra cómica (descripciones jocosas) como una obra seria  (acontecimientos históricos reales). Hecho literario verificable.
b)       Si en la novela queda descrita la existencia de un pueblo real con sus requisitos propios. Hecho literario verificable.
c)        Si Cervantes nos propone localizarlo (acertijo-desafío). Hecho literario verificable
d)       Y si este pueblo queda localizado mediante los últimos once hechos relacionados. Hechos literarios verificables.
e)       Entonces, quedaría demostrado que Villanueva de los Infantes es el “lugar de la Mancha” en El Quijote de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes, como hecho literario verificable, o como mínimo, en tanto que la hipótesis mejor fundamentada jamás conocida.
      Hecho literario este último,  que debería ser refutado científicamente  si queremos hacer avanzar el conocimiento objetivo sobre la novela del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, y de aquí que la crítica permanente resulte siempre deseable.

ARGUMENTO 3
Propuesta de evaluación de calidad investigadora sugerida a los alcaldes manchegos
Por F. Parra Luna
      Cuando Cervantes escribe la frase “por dejar que todas las villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo….” (Parte II, Cap.74), dice dos cosas: una, que se averigüe cual es el pueblo de don Quijote; y dos, que quien ha de hacerlo no son las personas particulares, sino los pueblos (las villas o los lugares), es decir, sus colectivos, sus representantes, sus ayuntamientos, etc., y de aquí que hayamos dirigido a la mayor parte de los alcaldes de la zona manchega,  un procedimiento de evaluación (que sin duda honraría a Cervantes) para “contender”  (académicamente, y en el mejor sentido de la palabra) por conocer el verdadero pueblo de dónde salieron don Quijote y Sancho Panza. Sigue, pues, la sugerencia que se envió como propuesta de borrador de convocatoria por parte de los ayuntamientos, principalmente de aquellos cuyos pueblos han sido propuestos como siendo “el lugar de la Mancha”:
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Borrador de posible convocatoria
Motivación
Ante la existencia de diversas publicaciones contradictorias sobre la identificación del “lugar de la Mancha”  y en aras de superar la polémica existente actualmente entre diversos pueblos que sostienen ser el “lugar de la Mancha” en el Quijote, este Ayuntamiento, motivado solo por poner fin a una polémica impropia de los niveles culturales de nuestra zona, ha decidido convocar un concurso de trabajos ya publicados para determinar sus respectivos grados de validez científica.
La ineludible necesidad de esta revisión la provoca el propio Cervantes  cuando escribe en el último capítulo de la novela:
“Este fin tuvo el Ingenioso Hidalgo de la Mancha, cuyo lugar no quiso poner Cide Hamete puntualmente, por dejar que todas las villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo, como contendieron las siete ciudades de Grecia por Homero”
A pesar de ello, algunos autores prestigiosos han sostenido que el esfuerzo por conocer dicho “lugar” no presentaba gran interés. O han pensado que es mejor dejarlo sin conocer; que es preferible el misterio; que es imposible localizar el sitio;  o que en el fondo se trata de algo inexistente por ser meramente literario.
Pero no parece que sea así y este Ayuntamiento se suma a la necesidad de resolver el misterio en aras del prestigio intelectual de la zona.  Primero porque responderíamos por fin a un deseo explícito de Cervantes, razón por la cual este concurso supondría un nuevo homenaje público a su figura mientras que no hacerlo  supondría un desprecio a la petición que formuló; segundo, porque mejor aún que el misterio, es el conocimiento, como es mejor la sabiduría que la ignorancia;  tercero porque ubicado el “lugar” debe existir una correspondencia explicativa entre la cultura “lugareña” y los “valores” sostenidos por don Quijote y Sancho, lo que hará comprender mejor la sociedad manchega del  siglo XVI; cuarta porque no es propio del nivel cultural de existe ya la zona la publicación formal de posiciones extremadamente localistas y poco fundamentadas;  y quinto, porque la determinación científica del “lugar” por vez primera después de cuatro siglos, y además, consensuada su ubicación entre los autores “contendientes” mediante un procedimiento rigurosamente académico, supondría un  acontecimiento mundial al socaire del cual se despertarían más deseos de visitar la zona y las rutas más precisas por donde discurrieron los personajes de la novela, contribuyendo a provocar así un mayor interés turístico-cultural con repercusiones económicas importantes para toda la Mancha del Quijote y para toda España. No parece, pues, insustancial lo que aportaría este concurso, aparte de hermanarnos por fin en un proyecto en beneficio de todos y dar por terminadas las polémicas surgidas.
Pero el problema está en hacerlo bien. Porque lo que estamos haciendo hasta el momento con las diferentes propuestas publicadas, no siempre pasan de ser meras elucubraciones simplistas carentes del necesario rigor metodológico. Y es solo por el bien y prestigio cultural de la zona que este Ayuntamiento de …….. quiere aportar su grano por la seriedad al proceso.
Las publicaciones a tener en cuenta.
Invocar la validez de una publicación literaria o científica, suele requerir la autoría de uno a varios catedráticos de universidad; la garantía de editorial referenciada; o el sello de Instituto, Centro o Departamento universitario de carácter científico. Con esto, y a la vista de las obras publicadas,  podría quedar cerrada la discusión. Pero exigir alguno de estos requisitos básicos en el caso que nos ocupa, puede dar pie a pensar en una cierta soberbia academicista, lo que no debe ser, ni puede ser la pretensión de esta propuesta.
      Sin embargo, sí se precisa partir de unos requisitos mínimos para poder presentar trabajos al concurso. Así pues, podrían ser sometidas al proceso de evaluación las siguientes publicaciones:
1.       *Los trabajos  publicados  hasta la fecha de esta convocatoria.
2.       *Los consagrados explícitamente a descubrir el “lugar de la Mancha”, publicados bien como libro, o bien como artículo en revista profesional, capítulo de libro,  o comunicación publicada en actas de Congreso;
3.       *No se considerarían las numerosas publicaciones que meramente hayan señalado mapas y rutas sobre los recorridos de Don Quijote. Se trata de evaluar investigaciones específicas sobre la identificación del “lugar”, no de rutas que partan de soluciones dadas.
      En base a estos criterios, se relacionan a continuación algunas de las publicaciones más destacadas, lo que supone una invitación a que se presenten a la evaluación sin perjuicio de que puedan existir otras que cumplan también las tres condiciones exigidas. Estas publicaciones,  donde se destaca el pueblo que cada una sostiene como “lugar de la Mancha”, serían, salvo error u omisión las siguientes:
Beño Galiana, P.A., “La Patria de don Quijote”, Cuadernos de Estudios Manchegos, n. 3, II ep., 1972                                          (ARGAMASILLA DE ALBA)
Brandariz, C., “Cervantes decodificado. Las verdaderas raíces de Cervantes y de don Quijote y los tópicos que las ocultan” (mr. Ediciones, Madrid, 2005), idéntica el lugar en:                                       (CERVANTES, MONTAÑAS DE LEON)
Caselles Moncho et al. “The kinematics of don Quixote and the identity of the place of La Mancha: A Systemic Approach”, Revista Internacional de Sistemas, Univ. Valencia, vol. 16, 2009.                                           (VILLANUEVA INFANTES)
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Jiménez Castañeda, M. “Miguel de Cervantes, Miguel Esteban y El Quijote”, Miguel Esteban, 2005)                                                                 (MIGUEL ESTEBAN)
Ligero Móstoles, A. “La Mancha de don Quijote”, Ayunt. De Alcazar de San Juan, 1991.                                                                           (ALCAZAR DE SAN JUAN)
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Parra Luna, F. “El sitio geográfico donde Don Quijote hizo su penitencia en Sierra Morena: hipótesis para una ubicación aproximada del “lugar de la Mancha”, Cuadernos de Estudios Manchegos, 2013  (VILLANUEVA INFANTES)
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Orden Martín, D. y Viaña Fernández, R. “Análisis de distancias temporales y espaciales entre el lugar de la Mancha y cuatro puntos de referencia”, Univ. Alcalá (en el enigma…op.c., pag.247)                             (VILLANUEVA INFANTES)
Rodríguez, L., “La vía de don Quijote en Sanabria”, Imp. Cervantina, Santander, 1981                                                                                        (PUEBLA DE SANABRIA)
Rodríguez Bustamante, JR., “Torres de Montiel como lugar de la Mancha”, Autoedición, Villanueva de los Infantes, 2003.                (TORRES DE MONTIEL)
Rodriguez Espinosa V.M. y Bosque Sendra, J. “Aportación desde las tecnologías de la información geográfica a la determinación del lugar de la Mancha: conversión de distancias en línea recta en distancias a través de una red de caminos” (en El enigma resuelto…op.c., pag.323)
(VILLANUEVA INFANTES)
Román Alhambra, L.M.,”Mi vecino Alonso”,Autoedición, Alcazar de San Juan,2010.                                                                           (ALCAZAR DE SAN JUAN)
Ruiz Castellanos, A. “Un lugar de la Mancha para don Quijote: Quero”, Ayunt. de Quero, 2004.                                                                                               (QUERO)
Ruiz de Vargas, L. “El verdadero pueblo de don Quijote”, CIMBRA, Rev. De Ingeniera Técnica de Obras Públicas, Mayo 1974, n. 107,
(PUEBLA DE ALMORADIEL)
Serrano Vicens, R. “Ruta y patria de don Quijote”, Dip. De Cuenca, Artes Gráficas Estades, Madrid, 1966                          (SANTA MARÍA DEL CAMPO RUS)

(lista provisional que quedará abierta hasta el dia…..en que quedará cerrado el plazo de admisión de publicaciones que cumplan los requisitos anunciados.

El proceso de validación comparativa
La evaluación comparativa, ateniéndose siempre a los cánones de la ciencia, el análisis de contenido y los principios de verificación, falsación  y fiabilidad, serán llevada a cabo por una Comisión Pluridisciplinar de Catedráticos de Universidad. No parece que exista otra manera más reconocida, neutral y garantista.
En cualquier caso exige contar también con la colaboración de los ayuntamientos cuyos pueblos están mencionados en las publicaciones indicadas. En particular para dirigirse a los autores participantes en la publicaciones admitidas, enviándoles la presente convocatoria para su previo conocimiento e instándoles a la preparación de las publicaciones individuales, separadas o  dentro de obras colectivas, con vistas a su entrega para la evaluación, o bien a formular la crítica que consideren conveniente a la metodología de esta propuesta sobre la que conviene ponerse previamente de acuerdo.
Publicación de resultados
El ayuntamiento dará a conocer los resultados en acto público celebrado en ………, y para lo cual se convocará también a los medios de comunicación nacionales y provinciales (prensa, radio, TV, agencias, etc,.). Al no haberse realizado nunca una revisión académica de este calado científico, el acontecimiento tendrá muy probablemente amplias repercusiones en la prensa nacional y extranjera.
El detalle de las puntuaciones concedidas por cada catedrático a cada uno de los pueblos contendientes y sus totales respectivos, se publicarán para conocimiento general en el tablón de anuncios del ayuntamiento, una vez hecho público el resultado final.
En el caso de que solo las publicaciones que correspondan a uno de los pueblos sean presentadas al proceso de evaluación, se considerará: primero, que los demás autores y pueblos han renunciado a la evaluación académica prevista y renuncian voluntariamente a ser considerados el “lugar de la Mancha”; y segundo, que el pueblo que corresponda a las publicaciones presentadas en solitario, será el que, si reúne los requisitos metodológicos necesarios a juicio de la Comisión Evaluadora, será declarado el “lugar de la Mancha” más probable.
Finalizado el proceso, esta ayuntamiento se enorgullece de haber contribuido a la clarificación  que necesitaba un tema tan universal como conocer por fin  el “lugar de la Mancha” de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes, y en particular para superar las polémicas existentes entre determinados pueblos de nuestra zona.

(SUGERENCIA FORMULADA POR FRANCISCO PARRA LUNA CON FECHA 3 DE JUNIO DE 2013)
Solo hubo dos respuestas positivas: la del Alcalde de Manzanares  y la de la alcaldesa de La Puebla de Almoradiel, a quienes les pareció bien la idea y estaban, en principio, dispuestos a colaborar. Sin embargo, llegado el momento, no  fue posible.  Cervantes tendrá que seguir esperando a que las villas y lugares de la Mancha inicien la “contienda” que les solicita el gran genio.
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Publicación num.1 del CILMEQ (Centro Internacional “Lugar de la Mancha” de estudios sobre el Quijote).

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