jueves, 26 de marzo de 2015

DIECISEIS HECHOS VERIFICABLES QUE CIMENTARÍAN QUE VILLANUEVA DE LOS INFANTES ES “EL LUGAR DE LA MANCHA” EN EL QUIJOTE DE CUYO NOMBRE NO QUISO ACORDARSE CERVANTES




DIECISEIS HECHOS VERIFICABLES
QUE CIMENTARÍAN QUE VILLANUEVA DE LOS INFANTES ES “EL LUGAR DE LA MANCHA” EN EL QUIJOTE DE CUYO NOMBRE NO QUISO ACORDARSE CERVANTES



1.El Quijote es una novela compleja, donde se debe distinguir la parte cómica y paródica, de la seria y dramática. Hay quien niega esta última parte, pero la existencia de una geografía real (Puerto Lápice, el Toboso, Almodovar del Campo…); de unos personajes reales (el bandido catalán Roque Guinard); y de una época histórica real (la expulsión de los moriscos), resultan hechos literarios verificables. No valdría, pues, escudarse en la comicidad, ironía y ficción de una parte de la novela para negar la parte realista que contiene El Quijote.

2. En el Quijote existen numerosas contradicciones pero no es suficiente con decirlo. Hay que diferenciar entre ellas como exige todo acercamiento científico. Porque las hay expresadas en lenguaje “débil” o adverbial (“cerca”, “no lejos”, etc. ) y en lenguaje “fuerte” o cuantificado (“tres días has tardado…”, “a ocho leguas de…”) cuyo valor epistemológico es diferente. Es un segundo hecho literario verificable que tampoco permite escudarse en las contradicciones para escapar así a la ardua tarea de localizar el “lugar dela Mancha”.

3. Se constata, como otro hecho literario verificable, la existencia de un pueblo (el de don Quijote y Sancho) descrito en la novela; un pueblo con cura, barbero, iglesia y habitantes, entre ellos algunos hidalgos/as. O sea, un pueblo con las características típicas de todos los pueblos.

4.Resulta otro hecho literario verificable la frase con la que  Cervantes desafía a los lectores a descubrir cual es el pueblo de don Quijote. Frase escrita al final de la novela que dice:
“….cuyo lugar no quiso poner Cide Hamete, puntualmente, por dejar que todas las villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo…
Son, pues, 28 palabras sucesivas en oración puramente castellana que solo tienen la significación que pueden tener: la enunciación de un acertijo-desafío por parte de Cervantes.

5.Cualquier pueblo citado (recordado) por Cervantes  en la novela (El Toboso, Siguenza, el Quintanar, Argamasilla, Puerto Lápice,…) no podría ser el “lugar de la Mancha” por razones obvias.

6.Don Quijote sale caminando por el “antiguo y conocido campo de Montiel”, lo que Cervantes repite hasta en cinco ocasiones en el texto. Los pueblos históricos comprendidos eran: Albaladejo, Alcubillas, Alhambra, Almedina, Cañamares, Carrizosa, Castellar de Santiago, Cozar, Fuenllana, La Solana,  Membrilla, Montiel, Puebla del Príncipe, Santa Cruz de los Cáñamos, Terrinches, Torre de Juan Abad, Torres de Montiel, Villahermosa, Villanueva de la Fuente y Villanueva de los Infantes en la provincia de Ciudad Real; más Munera, El Bonillo, Vivero y Sotuelamos en la provincia de Albacete; y según algunos estudios podrían considerarse también del Campo de Montiel Beas de Segura, Montizón y Chichana de Segura en la provincia de Jaén. Cualquier pueblo situado fuera de este espacio no podría ser el pueblo de donde salió don Quijote. Es la noción del Campo de Montiel que existía en los tiempos de Cervantes como reflejan las Relaciones de Felipe II de 1575 (ver J.Campos, “El Campo de Montiel en tiempos de Cervantes”, Anales Cervantinos XXXV, 1999). Lo que da pie a establecer el silogismo siguiente: a) existe un pueblo en la novela (verificable); b) está dentro del Campo de Montiel (verificable); c) el Campo de Montiel tiene 22 pueblos (verificable); y d) luego uno de estos 22 pueblos ha de ser "el lugar de la Mancha.

7.Cervantes proporciona tres puntos geográficos reales que permiten determinar el “lugar de la Mancha”: 1) Puerto Lápice; 2) la cabecera del pantano del Jándula en Jaén (a 8 leguas de Almodovar del Campo, a más de 30 de El Toboso, y ya en Andalucía); y 3) El Toboso. Tres puntos escasamente discutibles texto del Quijote en mano.

8.A partir de los tiempos de tardanza descritos (cuantificados) por Cervantes, estímense con la mayor neutralidad posible los días u horas que se tardarían en recorrer por las caballerías de don Quijote y Sancho, las distancias desde cada uno de estos tres puntos hasta el todavía desconocido “lugar de la Mancha”. Si se hace con este espíritu, se llegará a una conclusión parecida a la siguiente: Hasta Puerto Lápice 2,4 días (Parte I-cap. 7 al 10); desde el pantano del Jándula 3,5 días (Parte I-cap. 10, 31 y 37); y hasta El Toboso 2,8 días (Parte II, cap.7 y 8), décimas más o menos (ver “El enigma resuelto del Quijote…”, Univ.Alcalá, 2009, pp.95-115). Una vez disminuídas, lógicamente, estas tres cantidades en determinados porcentajes  de reducción “r” (p.e. r=entre 5 y 10%) para conversión de distancias en líneas rectas, determínese matemáticamente por qué factor de velocidad (V) hay que multiplicar estas tardanzas para que las tres circunferencias formadas con los tres radios resultantes, confluyan en un punto geográfico preciso o minimicen el área de su confluencia.

9. Aunque las tardanzas de 2,4 días; 3,5 días y 2,8 días utilizadas en el punto anterior, no resulten exactas y sean modificables décimas más o menos, se comprobará que dicho punto cae, sistemáticamente,  en el centro geográfico del Campo de Montiel, muy cerca de Villanueva de los Infantes, lo que en realidad solo vendría a confirmar las cinco expresiones expresas de Cervantes al Campo de Montiel. Hecho que convertiría en irrelevante cualquier definición interesada sobre la extensión y  límites históricos de este Campo. . (ver cálculos en: F. Parra Luna,  El sitio geográfico donde don Quijote hizo su penitencia en Sierra Morena: hipótesis para una ubicación aproximada”, Cuadernos de Estudios Manchegos, 37, pp.187-196,2012). Este hecho es, no obstante, insuficiente para determinar la solución final debido a las inexactitudes cometidas en las estimaciones.

10.Pero cuando desde Sierra Morena han de dirigirse a Cartagena aprovechando el recorrido  para dejar a don Quijote en su pueblo (Parte I-cap.46), queda razonablemente asumido  que éste ha de estar más o menos en la carretera actual de Ciudad Real a Murcia que pasa por Almagro, Valdepeñas,  Villanueva de los Infantes, Alcaraz, etc.. Hubiera resultado absurdo subir desde Sierra Morena hasta cualquier otro pueblo situado al norte de ese “paralelo imaginario” para después descender de nuevo. Y si se considerara un pueblo situado al sur de dicho “paralelo”, ya no cuadraría con el punto central del Campo de Montiel determinado por las tres circunferencias según el hecho verificable 7. Este hecho, sin embargo, sería poderosamente determinante.

11.Y como método más globalizante y válido, crúcense todas las variables posibles a tener en cuenta (24 en nuestra investigación de 2005) con los 26 pueblos posibles,  como la manera quizás más rigurosa de encarar el problema, y se comprobará en qué orden de posibilidad queda cada uno de los pueblos considerados, resultando el número 1 Villanueva de los Infantes. La consideración epistemológica de todas las variables intervinientes, hacen criticable fijarse solo en una o pocas variables (un cura, molinos de viento, etc.)

12.Por si estas demostraciones cuantitativas no resultaran suficientes, la mayor dimensión demográfica de Villanueva de los Infantes (respecto a Alcubillas y Fuenllana  situadas en el mismo paralelo), hace lógico que pasase (parase) allí una compañía de soldados; y sobre todo, que se marcharan con ellos tres mozas del pueblo; hechos muy poco probables que sucediesen en Alcubillas o Fuenllana por demasiado pequeños y próximos a Villanueva de los Infantes.

13.A lo que se podría añadir la estructura acentuadamente religioso-caballeresca de Villanueva de los Infantes para explicar conductas espiritualizadas hasta la demencia  como la de don Quijote (5 conventos; siete iglesias grandes, 9 ermitas o capillas; unos 200 clérigos y 190 escudos nobiliarios en sus casonas) para una población de sólo unos 1500 vecinos o 6000 habitantes. Pocos pueblos tendrían tal densidad religioso-caballeresca, y desde luego ninguno en el Campo de Montiel.

14.Estructura extremada que podría explicar  también la aparición en la época  de dos “santos-locos” como Santo Tomás de Villanueva y  Fray Tomás de la Virgen. Que tampoco aparecen en otros pueblos del Campo de Montiel.

15. A los que cabe añadir el hecho histórico documentado de Juan de León, un “aventurero-loco”  que recorría caminos y pueblos armado de espada y ballesta atacando gratuitamente a la gente –como don Quijote- por lo cual fue tenido por fuera de ley y ejecutado en Villanueva de los Infantes. Con la singularidad de que reclamaron ante el emperador Carlos I por juicio injusto y éste decidió, en escrito fechado en 1521, condenar y desterrar al entonces alcalde de Villanueva de los Infantes  responsable de  la ejecución (Archivo Histórico Nacional, en su sección de Órdenes Militares, Archivo Histórico de Toledo, legajo 15771). Ante este último hecho, algunos críticos han respondido, primero, que no hay pueblo que no tenga su loco, y  segundo, que se han registrado muchos modelos reales de don Quijote, todo lo cual es cierto. Pero dígase, qué pueblo acreditaba en la época: 1) un “loco” a lo don Quijote que hizo intervenir al Emperador Carlos V;  2) dónde  además hubiera nacido un arzobispo santo; 3) y también un fraile consultado por papas y reyes; 4) que el pueblo tuviera una estructura religioso-aristocrática tan densa y explicativa de tales personajes;  5) lo suficientemente grande como para explicar la estancia de la compañía de soldados, las tres mozas que se fugan con éllos, la enorme cultura literaria del cura y la ausencia de éste durante semanas; 6) que esté dentro de la región manchega; 7) que pertenezca al Campo de Montiel; y 8) que, a tenor de las descripciones sobre distancias y tiempos en llegar desde/hacia el pueblo de don Quijote, dadas por Cervantes, el “lugar” se sitúe justamente en el centro geográfico de este campo. No parece posible, pues, que pueda encontrarse un pueblo que ofrezca a un tiempo los ocho rasgos enumerados en este punto.

16. Se sabe, finalmente, que los tres personajes citados representan: Santo Tomás (la caridad); Fray Tomás (la sapiencia) y Juan de León (la justicia). Y resulta, que el sistema de valores de don Quijote, según un análisis de contenido (documento no publicado en poder de la Dirección General de Cultura de Castilla la Mancha desde Enero 2013) destacan los siguientes valores según las menciones a cada uno de ellos extraídas del Quijote y de acuerdo con un patrón Referencial de Valores Universales: Salud [1]; Riqueza Material [2]; Seguridad[8]; Conocimiento [31]; Libertad [1]; Justicia Distributiva[24]; Conservación de la Naturaleza [3]; Calidad de las Actividades [7]; y Prestigio Moral[31].  O sea, destacan: en 31 ocasiones al valor “Conocimiento” (sapiencia); el otras 31 el valor “Prestigio Moral” (caridad) y en 24 el valor “Justicia Distributiva” (justicia). Lo que da pie a sugerir el siguiente silogismo: 1.Los personajes históricos citados de Villanueva de los Infantes defiende, principalmente, tres valores. 2: En el “sistema de valores” implícito en el Quijote sobresalen los mismos tres valores. 3: Luego, Villanueva de los Infantes habría podido contribuir a explicar una parte importante de la filosofía del Quijote. Este último hecho debe interpretarse en clave de mera conjetura, pero transformable en una hipótesis perfectamente verificable. (F. Parra Luna, Catedrático Emérito UCM, Julio 2014).

En resumen, de estos dieciséis hechos verificables, se deduce un nuevo silogismo final:

a)        Si  El Quijote es tanto una obra cómica (descripciones jocosas) como una obra seria  (acontecimientos históricos reales). Hecho literario verificable.
b)        Si en la novela queda descrita la existencia de un pueblo real con sus requisitos propios. Hecho literario verificable.
c)        Si Cervantes nos propone localizarlo (acertijo-desafío). Hecho literario verificable
d)        Y si este pueblo queda localizado mediante los últimos once hechos relacionados. Hechos literarios verificables.
e)       Entonces, quedaría demostrado que Villanueva de los Infantes es el “lugar de la Mancha” en El Quijote de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes, como hecho literario verificable, o como mínimo, en tanto que la hipótesis mejor fundamentada jamás conocida
      Hecho literario este último,  que no obstante debería ser refutado científicamente  si queremos hacer avanzar el conocimiento sobre la novela del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha. Es una llamada a la tarea crítica siempre deseable.
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Francisco Parra Luna, Catedrático Emérito, UCM, Madrid, Enero 2015.





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