DIECISEIS HECHOS
VERIFICABLES
QUE CIMENTARÍAN QUE
VILLANUEVA DE LOS INFANTES ES “EL LUGAR DE LA MANCHA” EN EL QUIJOTE DE CUYO
NOMBRE NO QUISO ACORDARSE CERVANTES
1.El Quijote es una novela compleja, donde se debe
distinguir la parte cómica y paródica, de la seria y dramática. Hay quien niega
esta última parte, pero la existencia de una geografía real (Puerto Lápice, el
Toboso, Almodovar del Campo…); de unos personajes reales (el bandido catalán
Roque Guinard); y de una época histórica real (la expulsión de los moriscos),
resultan hechos literarios verificables. No valdría, pues, escudarse en la
comicidad, ironía y ficción de una parte de la novela para negar la parte realista
que contiene El Quijote.
2. En el Quijote existen numerosas contradicciones pero
no es suficiente con decirlo. Hay que diferenciar entre ellas como exige todo
acercamiento científico. Porque las hay expresadas en lenguaje “débil” o
adverbial (“cerca”, “no lejos”, etc. ) y en lenguaje “fuerte” o cuantificado
(“tres días has tardado…”, “a ocho leguas de…”) cuyo valor epistemológico es
diferente. Es un segundo hecho literario verificable que tampoco permite
escudarse en las contradicciones para escapar así a la ardua tarea de localizar
el “lugar dela Mancha”.
3. Se constata, como otro hecho literario verificable,
la existencia de un pueblo (el de don Quijote y Sancho) descrito en la novela;
un pueblo con cura, barbero, iglesia y habitantes, entre ellos algunos
hidalgos/as. O sea, un pueblo con las características típicas de todos los
pueblos.
4.Resulta otro hecho literario verificable la frase con
la que Cervantes desafía a los lectores
a descubrir cual es el pueblo de don Quijote. Frase escrita al final de la
novela que dice:
“….cuyo lugar no quiso poner
Cide Hamete, puntualmente, por dejar que todas las villas y lugares de la
Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo…
Son, pues, 28 palabras sucesivas en oración puramente
castellana que solo tienen la significación que pueden tener: la enunciación de
un acertijo-desafío por parte de Cervantes.
5.Cualquier pueblo citado (recordado) por
Cervantes en la novela (El Toboso,
Siguenza, el Quintanar, Argamasilla, Puerto Lápice,…) no podría ser el “lugar
de la Mancha” por razones obvias.
6.Don Quijote sale caminando por el “antiguo y conocido
campo de Montiel”, lo que Cervantes repite hasta en cinco ocasiones en el
texto. Los pueblos históricos comprendidos eran: Albaladejo, Alcubillas,
Alhambra, Almedina, Cañamares, Carrizosa, Castellar de Santiago, Cozar,
Fuenllana, La Solana, Membrilla,
Montiel, Puebla del Príncipe, Santa Cruz de los Cáñamos, Terrinches, Torre de
Juan Abad, Torres de Montiel, Villahermosa, Villanueva de la Fuente y Villanueva
de los Infantes en la provincia de Ciudad Real; más Munera, El Bonillo, Vivero
y Sotuelamos en la provincia de Albacete; y según algunos estudios podrían
considerarse también del Campo de Montiel Beas de Segura, Montizón y Chichana
de Segura en la provincia de Jaén. Cualquier pueblo situado fuera de este
espacio no podría ser el pueblo de donde salió don Quijote. Es la noción del
Campo de Montiel que existía en los tiempos de Cervantes como reflejan las
Relaciones de Felipe II de 1575 (ver J.Campos, “El Campo de Montiel en tiempos de Cervantes”, Anales Cervantinos
XXXV, 1999). Lo que da pie a establecer el silogismo siguiente: a) existe un pueblo en la novela (verificable); b) está dentro del Campo de Montiel (verificable); c) el Campo de Montiel tiene 22 pueblos (verificable); y d) luego uno de estos 22 pueblos ha de ser "el lugar de la Mancha.
7.Cervantes proporciona tres puntos geográficos reales
que permiten determinar el “lugar de la Mancha”: 1) Puerto Lápice; 2) la
cabecera del pantano del Jándula en Jaén (a 8 leguas de Almodovar del Campo, a
más de 30 de El Toboso, y ya en Andalucía); y 3) El Toboso. Tres puntos
escasamente discutibles texto del Quijote en mano.
8.A partir de los tiempos de tardanza descritos
(cuantificados) por Cervantes, estímense con la mayor neutralidad posible los
días u horas que se tardarían en recorrer por las caballerías de don Quijote y
Sancho, las distancias desde cada uno de estos tres puntos hasta el todavía
desconocido “lugar de la Mancha”. Si se hace con este espíritu, se llegará a
una conclusión parecida a la siguiente: Hasta Puerto Lápice 2,4 días (Parte
I-cap. 7 al 10); desde el pantano del Jándula 3,5 días (Parte I-cap. 10, 31 y
37); y hasta El Toboso 2,8 días (Parte II, cap.7 y 8), décimas más o menos (ver
“El enigma resuelto del Quijote…”,
Univ.Alcalá, 2009, pp.95-115). Una vez disminuídas, lógicamente, estas tres
cantidades en determinados porcentajes
de reducción “r” (p.e. r=entre 5 y 10%) para conversión de distancias en
líneas rectas, determínese matemáticamente por qué factor de velocidad (V) hay
que multiplicar estas tardanzas para que las tres circunferencias formadas con
los tres radios resultantes, confluyan en un punto geográfico preciso o
minimicen el área de su confluencia.
9. Aunque las tardanzas de 2,4 días; 3,5 días y 2,8 días utilizadas en el
punto anterior, no resulten exactas y sean modificables décimas más o menos, se
comprobará que dicho punto cae, sistemáticamente, en el centro geográfico del Campo de Montiel,
muy cerca de Villanueva de los Infantes, lo que en realidad solo vendría a
confirmar las cinco expresiones expresas de Cervantes al Campo de Montiel.
Hecho que convertiría en irrelevante cualquier definición interesada sobre la
extensión y límites históricos de este
Campo. . (ver cálculos en: F. Parra Luna, “El
sitio geográfico donde don Quijote hizo su penitencia en Sierra Morena:
hipótesis para una ubicación aproximada”, Cuadernos de Estudios Manchegos,
37, pp.187-196,2012). Este hecho es, no obstante, insuficiente para determinar
la solución final debido a las inexactitudes cometidas en las estimaciones.
10.Pero cuando desde Sierra Morena han de dirigirse a
Cartagena aprovechando el recorrido para
dejar a don Quijote en su pueblo (Parte I-cap.46), queda razonablemente
asumido que éste ha de estar más o menos
en la carretera actual de Ciudad Real a Murcia que pasa por Almagro,
Valdepeñas, Villanueva de los Infantes,
Alcaraz, etc.. Hubiera resultado absurdo subir desde Sierra Morena hasta
cualquier otro pueblo situado al norte de ese “paralelo imaginario” para
después descender de nuevo. Y si se considerara un pueblo situado al sur de
dicho “paralelo”, ya no cuadraría con el punto central del Campo de Montiel
determinado por las tres circunferencias según el hecho verificable 7. Este
hecho, sin embargo, sería poderosamente determinante.
11.Y como método más globalizante y válido, crúcense
todas las variables posibles a tener en cuenta (24 en nuestra investigación de
2005) con los 26 pueblos posibles, como
la manera quizás más rigurosa de encarar el problema, y se comprobará en qué
orden de posibilidad queda cada uno de los pueblos considerados, resultando el
número 1 Villanueva de los Infantes. La consideración epistemológica de todas
las variables intervinientes, hacen criticable fijarse solo en una o pocas
variables (un cura, molinos de viento, etc.)
12.Por si estas demostraciones cuantitativas no
resultaran suficientes, la mayor dimensión demográfica de Villanueva de los
Infantes (respecto a Alcubillas y Fuenllana
situadas en el mismo paralelo), hace lógico que pasase (parase) allí una
compañía de soldados; y sobre todo, que se marcharan con ellos tres mozas del
pueblo; hechos muy poco probables que sucediesen en Alcubillas o Fuenllana por
demasiado pequeños y próximos a Villanueva de los Infantes.
13.A lo que se podría añadir la estructura
acentuadamente religioso-caballeresca de Villanueva de los Infantes para
explicar conductas espiritualizadas hasta la demencia como la de don Quijote (5 conventos; siete
iglesias grandes, 9 ermitas o capillas; unos 200 clérigos y 190 escudos
nobiliarios en sus casonas) para una población de sólo unos 1500 vecinos o 6000
habitantes. Pocos pueblos tendrían tal densidad religioso-caballeresca, y desde
luego ninguno en el Campo de Montiel.
14.Estructura extremada que podría explicar también la aparición en la época de dos “santos-locos” como Santo Tomás de
Villanueva y Fray Tomás de la Virgen.
Que tampoco aparecen en otros pueblos del Campo de Montiel.
15. A los que cabe añadir el hecho histórico
documentado de Juan de León, un “aventurero-loco” que recorría caminos y pueblos armado de
espada y ballesta atacando gratuitamente a la gente –como don Quijote- por lo
cual fue tenido por fuera de ley y ejecutado en Villanueva de los Infantes. Con
la singularidad de que reclamaron ante el emperador Carlos I por juicio injusto
y éste decidió, en escrito fechado en 1521, condenar y desterrar al entonces
alcalde de Villanueva de los Infantes
responsable de la ejecución (Archivo Histórico Nacional, en su sección de
Órdenes Militares, Archivo Histórico de Toledo, legajo 15771). Ante este
último hecho, algunos críticos han respondido, primero, que no hay pueblo que
no tenga su loco, y segundo, que se han
registrado muchos modelos reales de don Quijote, todo lo cual es cierto. Pero
dígase, qué pueblo acreditaba en la época: 1) un “loco” a lo don Quijote que
hizo intervenir al Emperador Carlos V;
2) dónde además hubiera nacido un
arzobispo santo; 3) y también un fraile consultado por papas y reyes; 4) que el
pueblo tuviera una estructura religioso-aristocrática tan densa y explicativa
de tales personajes; 5) lo
suficientemente grande como para explicar la estancia de la compañía de
soldados, las tres mozas que se fugan con éllos, la enorme cultura literaria
del cura y la ausencia de éste durante semanas; 6) que esté dentro de la región
manchega; 7) que pertenezca al Campo de Montiel; y 8) que, a tenor de las
descripciones sobre distancias y tiempos en llegar desde/hacia el pueblo de don
Quijote, dadas por Cervantes, el “lugar” se sitúe justamente en el centro geográfico
de este campo. No parece posible, pues, que pueda encontrarse un pueblo que
ofrezca a un tiempo los ocho rasgos enumerados en este punto.
16. Se sabe, finalmente, que los tres personajes
citados representan: Santo Tomás (la caridad); Fray Tomás (la sapiencia) y Juan
de León (la justicia). Y resulta, que el sistema de valores de don Quijote,
según un análisis de contenido (documento no publicado en poder de la Dirección
General de Cultura de Castilla la Mancha desde Enero 2013) destacan los
siguientes valores según las menciones a cada uno de ellos extraídas del
Quijote y de acuerdo con un patrón Referencial de Valores Universales: Salud
[1]; Riqueza Material [2]; Seguridad[8]; Conocimiento [31]; Libertad [1];
Justicia Distributiva[24]; Conservación de la Naturaleza [3]; Calidad de las
Actividades [7]; y Prestigio Moral[31].
O sea, destacan: en 31 ocasiones al valor “Conocimiento” (sapiencia); el
otras 31 el valor “Prestigio Moral” (caridad) y en 24 el valor “Justicia
Distributiva” (justicia). Lo que da pie a sugerir el siguiente silogismo: 1.Los
personajes históricos citados de Villanueva de los Infantes defiende,
principalmente, tres valores. 2: En el “sistema de valores” implícito en el
Quijote sobresalen los mismos tres valores. 3: Luego, Villanueva de los
Infantes habría podido contribuir a explicar una parte importante de la
filosofía del Quijote. Este último hecho debe interpretarse en clave de mera
conjetura, pero transformable en una hipótesis perfectamente verificable. (F.
Parra Luna, Catedrático Emérito UCM, Julio 2014).
En resumen, de estos dieciséis hechos verificables, se
deduce un nuevo silogismo final:
a)
Si
El Quijote es tanto una obra cómica (descripciones jocosas) como una
obra seria (acontecimientos históricos
reales). Hecho literario verificable.
b)
Si en la novela queda descrita la
existencia de un pueblo real con sus requisitos propios. Hecho literario
verificable.
c)
Si Cervantes nos propone localizarlo
(acertijo-desafío). Hecho literario verificable
d)
Y si este pueblo queda localizado mediante
los últimos once hechos relacionados. Hechos literarios verificables.
e) Entonces, quedaría demostrado que Villanueva de los Infantes es el “lugar
de la Mancha” en El Quijote de cuyo nombre no quiso acordarse Cervantes, como
hecho literario verificable, o como mínimo, en tanto que la hipótesis mejor
fundamentada jamás conocida
Hecho literario este
último, que no obstante debería ser
refutado científicamente si queremos
hacer avanzar el conocimiento sobre la novela del Ingenioso Hidalgo don Quijote
de la Mancha. Es una llamada a la tarea crítica siempre deseable.
_______________________
Francisco Parra Luna, Catedrático Emérito, UCM, Madrid,
Enero 2015.
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